Se dice de quien anda de metiche y chismoso, contando el cuento con santo y seña, como si trajera el guion impreso. Es esa persona que no suelta el tema y te narra todo, con detalles de más, aunque nadie se lo haya pedido. Muy de plática de barrio, y sí, puede desesperar sabroso.
"Ya, compa, no andes de página: nomás te pregunté si llegó y ya vas en el capítulo cinco con nombres y todo."