Se dice cuando algo quedó perfecto, es justo lo que hacía falta o es la opción ganadora. Es como soltar un “eso era” con sabor venezolano, celebrando que diste en el clavo. Sirve para comida, planes, ideas o cualquier cosa que salga redondita. Y sí, suena simple, pero pega duro cuando toca.
Expresión muy usada para decir que algo está demasiado bueno, que salió perfecto o que fue facilito, casi como un premio inesperado. Se usa cuando la situación es tan favorable que parece un regalo del universo. Es como decir que la cosa está servida en bandeja y tú solo tienes que disfrutarla, lo cual siempre se agradece.