Se dice cuando alguien está medio loco, ido o actuando rarísimo, como si le faltara un tornillo. No siempre es insulto fuerte, muchas veces va en plan vacilón entre panas para señalar que alguien se pasó de intenso o anda en otra. Vamos, que está más perdido que el WiFi del vecino.
Se refiere a alguien que está totalmente abierto a nuevas experiencias, aceptando cualquier idea loca o plan descabellado sin pensarlo dos veces.
Se dice de alguien que está como una cabra, vamos, que no está muy fino de la cabeza o hace cosas rarísimas. No va de chismes ni de ser bocazas, es más bien que la persona está ida, despistada o medio loca. Es bastante común en España y suele soltarse en plan broma, aunque pica un poco.