Se dice de alguien que anda enamorado, ilusionado o con una alegría boba que no le cabe en el cuerpo. Como si le hubiera pegado el sol y de repente todo le parece bonito, la vida le sonríe y hasta el tráfico le da risa. Suele usarse en tono de burla cariñosa cuando alguien está demasiado feliz.
"Mija, ¿y esa sonrisota? Tú estás en primavera desde que Juan te escribió anoche, ni el cafecito te baja la emoción."