Se dice cuando alguien se queda molesto, ardido o resentido por algo que le dijeron o le hicieron, sobre todo si fue una pulla o una derrota. Es como si te hubiera picado el ají, pero en el orgullo. También puede sonar a que la persona está a la defensiva y no lo suelta fácil.
En Caracas se dice que alguien está picado cuando anda ardido, dolido o medio rabioso porque perdió o le salió algo mal. No es solo estar triste, es más bien ese pique orgulloso que hace que la persona se ponga a lanzar pullas, se quede callada con cara de culo o jure revancha. Y sí, a veces da risa verlo, aunque pique de vuelta.
En Barinas se dice que alguien está picado cuando anda molesto, arrecho light o con la piedra por algo que pasó. No es rabia extrema, pero sí anda con la cara amarrada y contestón. Puede ser por una broma pesada, por celos o porque le dañaron el plan. Igual, con un buen chiste o una fría casi siempre se le pasa.