Dicho bien de Bolívar para soltarle a alguien que anda despistado, lento o en la luna, como si se hubiera ido a caminar por la sabana y no encontrara el camino de vuelta. Se usa para vacilar, regañar suave o remarcar que no está pendiente de nada. No es insulto pesado, pero pica sabroso.
"Chamo, Carlos llegó al salón con el cuaderno de Historia y hoy era Matemática. Profe hablando y él mirando pa' la ventana. Ese pana vive perdiéndose en el campo."