Se dice cuando alguien se arrecha de golpe y se pone intenso, como que le sube la presión y suelta la rabia sin filtro. Es ese momento en que pierde la paciencia por una tontería y arma el show, gritos incluidos. Muy de calle para avisar que mejor no lo piques porque explota rapidito.
En Córdoba se dice cuando alguien se suelta y larga todo con intensidad, ya sea bronca, euforia o manija total. Es como desahogarse sin filtro, con volumen alto y gestos incluidos. No siempre es pelea, a veces es pura alegría de cancha o festejo. Si alguien la está echando, mejor dejalo que descargue y listo.