Se usa cuando alguien le saca provecho a una situación, le encuentra el truco y termina ganando algo, casi siempre con viveza y un pelín de picardía. No tiene por qué ser malo, pero suena a que la persona se movió fino y no dejó pasar la oportunidad. En Venezuela se oye bastante en la calle.
En Guinea Ecuatorial se usa sacar punta para hablar de alguien que se pone muy tiquismiquis, que corrige todo o le busca el fallo hasta a lo que está bien. Es como cuando afilas tanto el lápiz que al final ni sirve. A veces hace gracia, pero otras dan ganas de decirle que se relaje un poco.