Se dice cuando con alguien hay una confianza enorme, de esas que ya no hay filtro ni pena. Le cuentas tus vainas, lo dejas entrar a tu casa, le prestas la moto y ni te estresas. Es una forma bien venezolana de decir que la relación está a otro nivel de confianza, casi familiar.
"¿Cómo que le soltaste tu tarjeta y el PIN? Nah, chamo, tú sí tienes un rolo de confianza con ese pana, yo a duras penas presto el cargador."