En Buenos Aires se le dice crack a alguien que la rompe en algo, o sea, que es buenísimo y se manda una genialidad. No es solo del fútbol, aunque ahí se usa a full. Vale para el laburo, la música, los estudios o lo que sea. Es un elogio bien porteño y bastante común.
Se dice de alguien que es buenísimo en algo, que destaca y se marca una jugada de las que dejan a la peña con la boca abierta. Vale para el fútbol, para el curro o para cualquier marrón que resuelva con estilo. Es un piropo muy de aquí, simple y efectivo.
Se dice de alguien que es buenísimo en lo suyo, un fuera de serie. Vale para el fútbol, para currar, para estudiar o hasta para hacer malabares con churros sin pringarse. Es un piropo muy común en España y suena bastante natural en la calle. Si te lo sueltan, es que lo estás petando.
Se usa para decir que alguien es muy bueno en algo, que tiene un talento brutal o que siempre sale airoso de cualquier movida. Es como coronar a la persona como la estrella del momento, ya sea currando, estudiando o echando la partida. Y hay que admitir que cuando te llaman crack, se siente bastante bien.
Se usa para decir que alguien es muy bueno en algo, que lo peta fuerte y deja al resto a la altura del betún. Es un cumplido con mucho cariño y un poco de vacile, típico cuando tu colega hace algo brutal y te deja con la boca abierta. Vamos, que si eres un crack, la peña quiere tenerte en su equipo siempre.