Se dice cuando alguien se avienta un discurso larguísimo y medio cantinflesco para marearte, convencerte o zafarse, como político en campaña prometiendo hasta el cielo. No es que hable de política de verdad, es más el estilo: pura labia, cero sustancia. Ideal para cortar a quien no se calla ni con señal.
"No manches, le pregunté a Jacinto si ya pagó la tanda y se puso a echar rollo político de que la economía, que el sistema, que mañana. Paga y ya, compa."