En San Luis Potosí se usa perro para hablar de dinero en general, la lana que traes en la bolsa, ya sea cambio, billetes o lo que caiga. Es como decir feria o varo, pero con sabor potosino. Suena chistoso, pero cuando dices que no traes perro es porque la cartera está más vacía que promesa de político.
En Puerto Rico se usa perro para llamar a un amigo bien pana, de confianza, de esos que siempre están al pie del cañón como perro fiel. Suena medio rudo, pero entre panas es cariño puro y vacilón. También se usa para vacilar cuando alguien hace algo loco o se pasa de la raya, y hay que admitir que suena bastante intenso.
En la CDMX perro se usa como forma de cariño, burla o sorpresa según el tono. Es como decir bro, compa o pana cuando alguien hace algo chido, se pasa de lanza o te deja con la boca abierta. No tiene nada que ver con el animal, es puro barrio y confianza, aunque a veces también trae su toque de carrilla.