Se dice cuando alguien anda descalzo, sin zapatillas ni nada, como si fuera lo más normal del mundo. En San Luis se escucha bastante, sobre todo en verano, en el río o en el barrio, cuando te pinta ir tranqui y sin drama. Tiene ese aire de vida simple, medio campestre, y sí, da envidia.
"Che, ¿y las ojotas? Te fuiste al kiosco y volviste andando en patas, todo pancho, como si el asfalto fuera alfombra."