Se usa cuando alguien se arranca a hablar y no para, como si estuviera dando una conferencia profunda sin que nadie se la pidiera. Es ese compa que se pone intenso, filosófico o bien clavado con un tema y te suelta un choro larguísimo. A veces entretiene, pero otras ya nomás quieres que le apaguen el micrófono.
Expresión usada cuando alguien se pone a marear con excusas, choro infinito o historias bien enredadas para no ir al punto. Es como cuando te quieren convencer de algo pero se la pasan hablando y hablando sin decir nada claro. Básicamente es echar verbo nomás para zafarse, y la neta cansa un chorro.