Sharon
Ciudad de México
Tengo una habilidad muy concreta, encontrar la croqueta más buena de cualquier bar en menos de diez minutos. Me gusta leer en los autobuses, aunque luego casi siempre me paso de parada por ir pensando en dragones, en recetas raras o en si los patos tendrán reuniones secretas. En casa hablo con la cafetera como si fuera una compañera de piso y riego las plantas con una seriedad que da un poco de risa. Cocino fatal el arroz, pero hago unas tostadas gloriosas. Si me pillas en confianza, te cuento por qué una vez bauticé a un cactus como Federico y acabó teniendo personalidad propia.