Se dice cuando algo o alguien está buenísimo, re fachero o directamente impecable, como para sentarte tranqui a disfrutarlo con un mate al lado. Vale para comida, planes, ropa, una persona o hasta un laburo bien hecho. Es un elogio bien del sur, simple y con onda.
"Che, el asado del Nico estaba pa'l mate, quedó jugoso mal y encima sacó la guitarra. Nos clavamos unos mates y no sobró ni el pan."