Para entender el reggaeton
Bellaqueras, perreo, bichotes y panitas. Las palabras que se sueltan en el dembow y se quedan rebotando en el verano.
Madrid castizo de toda la vida
El callejero de la Latina y el barrio de Maravillas. Palabras de chulapo, plaza Mayor y verbena del 15 de mayo.
Andaluz para sobrevivir al sur
Quillos, mi arma y polluelos. La forma andaluza de saludar, querer y reírse de uno mismo, todo en la misma frase.
De resaca y noche larga
Ir pedo, empalmar, terminar hecho un trapo. El vocabulario que aparece después del tercer cubata y dura hasta el bocata de mediodía.
Curro, marrones y pringaos
El idioma de la oficina, del taller y de quien siempre acaba apechugando con todo. Palabras para hablar de trabajo sin sonar a entrevista.
Amor a la española
De ligar a la cobra pasando por enrollarse. La cartografía sentimental de quien todavía no sabe si es algo o no es nada.
Cuando el euskera se cuela en el castellano
Aitas, ámas, txikiteo y kalimotxo. El vasco que ya damos por castellano sin que nadie nos haya pedido permiso.
Latinoamérica en tu boca
Che, boludo, parce, güey, chévere, bacán. Las palabras que cruzaron el charco y se quedaron a vivir en cualquier conversación.
Cuando se tuerce el día
Para las mañanas en las que se te cae todo. Palabras para contar que algo va fatal sin tener que repetir la palabra fatal.
Para sobrevivir a la facultad
Lo que se dice en clase, en la biblioteca a las tres de la mañana y a la salida del examen.
Cuando no hay un duro
Tieso, pelado, micio, a dos velas. Las mil maneras de decir que la cartera hace eco, y las otras mil de llamar al dinero cuando sí lo hay.
Insultos con cariño
Salame, parguela, papafrita, boludo. Las palabras que solo se le dicen a quien se quiere, con la ceja levantada y la mano en el hombro.
De cañas, chelas y birras por el mundo
Pola en Bogotá, garimba en Tenerife, zurito en Bilbao. Cómo se pide una cerveza en cada esquina del idioma, y qué pasa cuando alguien se va sin pagar.
Expresiones con animales dentro
Cabras, linces, perros flacos y un pulpo en un garaje. Las expresiones donde el bicho hace todo el trabajo, de España a la Pampa.
Expresiones con comida dentro
Estar como un queso, faltarle un hervor, dar calabazas. Cuando el idioma cocina, sale de todo menos hambre.
Expresiones con el cuerpo dentro
Sin pelos en la lengua, con más cara que espalda y hasta las narices. Cabeza, manos, oreja y corazón puestos a trabajar en el habla de cada día.
Saludos y despedidas de cada esquina
Quillo, aupa, ¿qué onda?, ahí nos vidrios. Cómo se entra y cómo se sale de una conversación en cada rincón del idioma.
Cuando algo mola mucho
Mola mazo, qué chimba, está de pelos, quedó de novela. El mismo entusiasmo dicho en veinte acentos, de la crema al monocuco guayabero.
Para cuando te cabreas
Del cabreo a la mala leche, del pollo montado al raja de acá. Las palabras para decir que estás hasta el moño, y las que te sirven para soltarlo.
Pereza, siesta y no hacer nada
Fiaca, echar la hueva, hacer la croqueta y quedarse sopa. El diccionario del sofá, para los días en los que el cuerpo pide manta y nadie se lo discute.