Chompa
En Puno y en buena parte de los Andes, una chompa es un suéter o chaqueta de lana, de esas que abrigan de verdad cuando el frío del altiplano te corta la cara. No es tanto un look como un salvavidas para no andar tiritando. Si alguien te dice “ponte chompa”, haz caso y punto.
Cuenta nomás
Se dice para invitar a alguien a que hable sin roche y suelte el cuento de una vez. Es como un “dale, habla” pero con tonito de confianza, ideal para chisme, reunión familiar o cuando alguien se hace el misterioso. En Puno y por ahí suena bien natural, y suele venir con cara de ya pues, no te hagas.
Chamba pa' rato
Se dice cuando te sale trabajo para largo, de esos que no se acaban y te tienen ocupado una buena temporada. Puede sonar a alivio porque hay plata segura, pero también a resignación si la chamba es pesada o repetitiva. Muy de calle para soltar: tranqui, aquí hay curro para rato.
Está bien paja
Se dice cuando algo está buenazo, súper chévere o directamente genial. Es una forma bien peruana de soltar que un plan, una idea o hasta una persona te parece bacán. Ojo, depende del tono y la zona, pero en general es puro entusiasmo. Y sí, suena rarito si no eres de allá.
¡Achachaw!
Interjección bien andina, muy típica en el sur del Perú, para soltar un ¡qué fuerte! cuando algo te sorprende, te asusta o te deja loco. Vale para un susto, una noticia inesperada o algo que impresiona de verdad. Suena súper local y tiene ese saborcito que no te da un simple “wow”.
Estar millonario
Se dice cuando alguien anda con plata y se le nota, como si de repente le hubiera caído un billete grande. No hace falta ser millonario de verdad, basta con que esté gastando sin mirar mucho el precio, invitando rondas o comprando a lo grande. En Puno suena a vacilada cariñosa y un poquito de envidia sana.
Choclito en la esquina
Dicho puneño para soltar que no te vas todavía, que te quedas un ratito más por ahí, normalmente en la esquina o en la puerta, conversando y matando el tiempo. Es como decir: tranqui, ahorita no arranco, me quedo haciendo hora con la gente. Suena bien de barrio y bien de confianza.
Estar en la parny
Se dice cuando estás de fiesta y en modo celebración total, como si la vida fuera un after eterno. Es estar pasándola bien, con música, risas y cero ganas de irse a dormir. En Puno puede sonar a planazo con la gente, chela en mano y ambiente bien prendido.
Estar con full punche
Se dice cuando alguien anda con toda la energía y las ganas, como si se hubiera tomado tres cafés y encima le hubieran prendido el modo turbo. Es estar motivadísimo, con empuje, listo para meterle caña a lo que toque, ya sea chamba, estudio o cualquier plan. Bien de la sierra peruana y bien contagioso.
Sajracha
Apodo bien puneño para alguien travieso y picaresco, de esos que siempre están maquinando una y te la hacen con carita de yo no fui. Tiene ese toque de diablura andina, como de duendecillo del altiplano. Se usa más en confianza, para vacilar, no tanto como insulto pesado. Y sí, suele venir con risa y resignación.
Coger frío
Se dice cuando te resfrías o te enfermas por exponerte al frío, al viento o a cambios bruscos de temperatura. En Puno, con ese helaje que te cala hasta los huesos, es casi una advertencia de mamá o de abuela: abrígate bien, porque si te confías, al día siguiente amaneces moqueando.
Chocoque
Se le dice a la persona que vive chocando cosas, metiendo la pata o haciendo torpezas a cada rato. Es como llamarle patoso, pero con sabor bien puneño y medio en broma, no para humillar. Va perfecto cuando alguien rompe, derrama o se tropieza y encima todavía se hace el loco. Tiene su gracia, la verdad.
Mirarse la vicuña
Se dice cuando alguien se queda ido, pensando demasiado o mirando al vacío como si el cerebro se le hubiera quedado cargando. Es ese momento en que te desconectas del mundo y te quedas colgado, sin reaccionar, como si estuvieras hipnotizado por la nada. Muy de la sierra, con su toque de humor.
Juyra
En Puno se le dice juyra a la persona que anda de metiche, fisgoneando y sacando chisme de todo, pero sin disimular ni un poquito. Es el típico que se asoma, pregunta de más y luego va a contarle a medio barrio. Vamos, un paparazzi casero con cero vergüenza y mucha curiosidad.
Mover el totó
Se usa para decir que alguien se ponga a bailar con ganas, moviendo bien las caderas y el cuerpo, casi siempre en fiestas, carnavales o cuando suena una buena cumbia. Es una forma juguetona de hablar del baile, un poco picarona pero sin mala leche. Y hay que admitir que solo oírla ya dan ganas de pararse a mover el totó.
Hora cholita
Forma medio en broma de hablar de la costumbre altiplánica de llegar tarde o tomarse el tiempo con calma, sobre todo en fiestas, reuniones o eventos. Es como decir que la hora oficial es una sugerencia y que aquí se arranca cuando la gente va cayendo. Cariñosa, pero ojo con usarla con desconocidos.
Ser un chasqui
Se le dice a alguien que va de un lado a otro a las carreras, como si fuera un mensajero inca con misión urgente. Sirve para vacilar al que no para quieto, el que hace mandados, recados o se mete en mil cosas a la vez. Puede ser con cariño o con burla, y la imagen del chasqui le queda perfecta.
Estar de presidente
Se dice de alguien que está ahí, bien presente, pero no hace ni el huevo. Ocupa sitio, mira, opina si acaso, y deja que los demás se partan el lomo. Vamos, el típico que se sienta como autoridad y se cree importante, pero a la hora de arrimar el hombro desaparece. Bien de cara dura, la verdad.
Armar chongazo
Se dice cuando alguien arma un escándalo bien grande, una bronca de esas que se escuchan hasta la otra cuadra y dejan el ambiente hecho un caos. Es como armar un chongo, pero en modo exagerado, con gritos, empujones y drama. Muy de calle, y si te toca cerca, mejor corre.
Lonche
En Puno, lonche no es la lonchera ni el almuerzo. Es la merienda de la tarde o ya tirando a noche: un tecito o cafecito bien caliente, con pan, queso o lo que haya, para aguantar el frío y no llegar a la cena con el estómago cantando. Suena simple, pero salva vidas puneñas.
Estar en la papa
En Puno y por ahí, se dice cuando alguien está en su mejor momento o la está rompiendo, ya sea en el trabajo, en el negocio o en un juego. Es como decir que va sobrado, que todo le sale bien y tiene la situación controlada. Vamos, que está con la racha prendida y nadie lo baja.
Estar suertudo
Se dice cuando alguien anda con la suerte subida, como si todo le saliera redondito sin mover mucho un dedo. Aplica para rachas: hoy te cae chamba, mañana te ganas algo, pasado te invitan el almuerzo. En Puno y alrededores suena bien de calle y medio envidioso, pero con cariño.
Hacer la finta
Se dice cuando alguien amaga o hace como que va a hacer algo, pero al final no lo hace. Es puro engaño suave o una distracción para zafar, quedar bien o sacar ventaja. Se usa mucho en el fútbol y también en la vida diaria, cuando alguien promete, se hace el valiente y luego se corre. Clásico.
Abrazo de alpaca
Se dice cuando alguien te da un abrazo bien calentito y apretado, de esos que reconfortan como si te arroparan en pleno frío del altiplano. La idea es que es tierno y te deja el corazón blandito, pero a veces se alarga tanto que ya no sabes si agradecer o pedir aire. Tiene su encanto.
Un ratito, pe
Muletilla bien puneña para pedir que te esperen un momento. El pe es ese empujoncito típico del habla peruana, como un oye o pues, que suena cercano y medio mandón. Y lo mejor es la trampa: un ratito puede ser cinco minutos o lo que tarde en acabarse la fiesta. Puno maneja otros relojes.
Achachay
Interjección muy usada en Puno y zonas andinas para quejarse del frío fuerte, de ese que cala hasta los huesos y te deja temblando. Se suelta cuando sales a la calle y el aire parece cuchillo. Viene del quechua y suena tan dramática que hasta da risa usarla, aunque estés tiritando como cuy en freezer.
Ser un chacha
En Puno se le dice a alguien que es bien payaso en el buen sentido, el que siempre le encuentra la vuelta chistosa a todo y te baja la tensión aunque la cosa esté seria. No es que no le importe, es que su talento es hacerte reír. A veces cae pesado, pero casi siempre salva el momento.
Cieguito
Se le dice a alguien que está ciego para el coqueteo, o sea, que no pilla indirectas ni aunque se las pongan con letrero. No es que no vea, es que no entiende la jugada romántica. Suele usarse en tono de burla cariñosa cuando alguien se hace el sonso con señales claritas. Y sí, da risa verlo.
Estar cocinando con leña
Se dice cuando alguien está metiéndole con todo a lo que hace, con ganas, energía y cero flojera. Es como decir que está en modo bestia, rindiendo a tope y sin escatimar esfuerzo, como si le echara más leña al fuego para que no se apague. Suena bien campesino y bien potente.
Cha'lla de chuño
Se dice cuando una reunión se convierte en fiestón andino y se desmadra bonito, con música, trago y todo el mundo metido en la jarana. La idea es que al día siguiente recuerdas a medias y ya no sabes si fue una cena tranquila o un carnaval con huayno y espuma. Puro altiplano, pues.
Mandar al chusco
Se dice cuando ya te hartaste y mandas a alguien bien lejos, como a paseo, a freír espárragos o directamente a que no joda más. Es una forma medio brusca pero muy de calle para cortar la lata y sacarte al pesado de encima. Si lo sueltas con cara seria, el mensaje llega clarito.
Tinku
Se usa para hablar de un encuentro festivo con raíces andinas donde hay baile, música, competencia y hasta peleas rituales. No es cualquier reunión, es de esas que empiezan tranquilas y acaban intensas, con la gente sudando, gritando y celebrando a tope. Es tradición, desmadre controlado y orgullo cultural todo mezclado.
Ser como chulo de feria
Se usa para rajar con cariño de alguien que se ha producido demasiado, con ropa llamativa, perfume a kilómetros y actitud de pavito orgulloso. Es como ver esos coches tuneados de feria llenos de luces y música a todo volumen. No siempre es insulto grave, pero sí un toque de burla para bajarles un poco el ego.
Ver a la huayramama
Se dice cuando alguien se queda embobado, con la mirada perdida, como hipnotizado por algo que le voló la cabeza. La idea es que estás tan sorprendido que parece que viste a la huayramama, la madre del viento, haciendo de las suyas. Sirve para vacilar un poco al que se queda pasmado.
Leerte el coco
Se dice cuando adivinas lo que alguien está pensando o lo que va a hacer, como si le estuvieras leyendo la mente. Va en plan vacilón, para presumir de que lo tienes calado o de que ya te sabes sus mañas. No es literal, claro, pero queda fino para soltar un te conozco demasiado.
Estar en la papa
En Puno se usa para decir que alguien está en su mejor momento, que la está rompiendo y se mueve con una soltura brutal en lo que hace. Vamos, que está en la cima y no hay quien le tosa. Suena bien de calle y sirve para deporte, música o cualquier cosa donde alguien destaque a lo grande.
Estar ch'alla
En Puno se dice que algo o alguien está ch'alla cuando está bien adornado, festivo y con esa vibra de celebración del Altiplano. Puede ser una persona, una casa o hasta un negocio, todo lleno de color, flores, serpentinas y alegría. Es como decir que está bien enfiestado y llamando la atención, para bien.
Jalar aire
En Puno y alrededores se dice jalar aire cuando te vas un rato a tomar aire, despejarte y bajar revoluciones. Es como escaparte del ruido para respirar tranqui y volver con otra cara. No es que te largues para siempre, es más bien un break rápido para no reventar. Y sí, suena raro, pero funciona.
Chaqchar
Verbo andino para mascar hojas de coca, a veces con un poquito de lejía o llipta, para aguantar el frío, el cansancio y la altura. Es típico en el Altiplano, sobre todo en Puno, y se hace en faena, caminatas o viajes largos. No es postureo, es costumbre de toda la vida y funciona de maravilla.
Chasquearse
En Puno se usa para decir que te llevaste un chasco, que te decepcionaste porque algo no salió como lo tenías en la cabeza. Es ese bajón de cuando te ilusionas y la realidad te mete un cachetito. Suena bien puneño y sirve tanto para notas, planes, amores o cualquier cosa que te pinche el globo.
Chullo porfiado
En Puno se dice de alguien terco, porfiado y medio necio, de esos que se plantan y no hay forma de moverlos ni con argumentos ni con cariño. Lo de chullo le mete sabor bien altiplánico, como si la terquedad viniera con gorrito puesto todo el año. Sirve para pinchar con humor, no para armar bronca.
Estar de cartas
Se dice de alguien que anda de vivo, queriendo pasarse de listo o meter floro para engañar, pero se le nota a kilómetros. Es como decir que está jugando sucio, inventando cuentos o haciendo la finta, y encima mal. En Puno suena bien para bajarle el humo a un chanta sin armar bronca.
¡Ya fuiste!
Se usa para decir que alguien ya está fregado, que la ha liado bonito o que la situación ya no tiene vuelta atrás. Es como avisar que ya no hay salvación, que ya se quemó todo el pan en la puerta del horno. Suena medio dramático, pero también tiene su gracia cuando se usa entre patas vacilando.
Estar como disco rayado
Se le dice a alguien que está repitiendo lo mismo una y otra vez, pesado y sin soltar el tema, como un vinilo cuando se raya y se queda pegado en la misma parte. Sirve para cortar la cantaleta con humor, aunque también puede sonar medio picón si lo sueltas con mala leche.
Estar en la baba
Se dice cuando alguien está distraído, colgado o ensimismado, como si tuviera la mente en otro planeta. Puede ser por estar pensando en sus cosas, por sueño o por simple despiste. Es de esas frases que te pintan la escena al toque, porque el que está en la baba no reacciona ni aunque le hablen fuerte.
Chambear
Verbo coloquial para decir trabajar, currar o ponerse a hacer chamba. Se usa mucho en Perú y en otros países, y en Puno lo oyes a cada rato en la calle, en el mercado o en la obra. No implica siempre “trabajar duro”, pero suele sonar a que estás metiéndole ganas. Y sí, tiene su gustito.
Estás más perdido que cuy en tablao
Se le suelta a alguien cuando anda totalmente desorientado, confundido o fuera de lugar. La gracia es imaginar un cuy, bien andino, metido en un tablao de baile, sin saber ni pa’ dónde mirar. Sirve para vacilar con cariño cuando alguien no caza una o está en modo turista en su propia vida.
Pasar al otro lado
Forma medio poética y con humor de decir que alguien se murió o está por morirse. Es como hablar de cruzar una frontera, pero hacia el más allá, sin soltar la palabra muerte de frente. Se usa para suavizar la noticia o para bromear en confianza, con ese toque de drama ligero que da risa.
Tayta, suelta la apacheta
Se le suelta a alguien cuando se está pasando de dramático, metiendo miedo o armando un show por algo que no da para tanto. “Tayta” es una forma andina de decir padre o señor, y la “apacheta” es el montículo de piedras de los caminos. Aquí se usa en plan: ya, bájale y suelta el ritual.
Estar trucho
Se usa para decir que algo es falso, pirata o una copia barata que intenta pasar por original. También vale para cosas medio sospechosas o de calidad malaza, tipo “esto no me cuadra”. Es bien de calle y se oye un montón en Perú. Y sí, suena gracioso, pero te salva de una estafa.