Chompa

En Puno y en buena parte de los Andes, una chompa es un suéter o chaqueta de lana, de esas que abrigan de verdad cuando el frío del altiplano te corta la cara. No es tanto un look como un salvavidas para no andar tiritando. Si alguien te dice “ponte chompa”, haz caso y punto.

"Ya pues, ponte tu chompa, que en la plaza está soplando helado y luego andas moqueando todo el día, causa."

Cuenta nomás

Se dice para invitar a alguien a que hable sin roche y suelte el cuento de una vez. Es como un “dale, habla” pero con tonito de confianza, ideal para chisme, reunión familiar o cuando alguien se hace el misterioso. En Puno y por ahí suena bien natural, y suele venir con cara de ya pues, no te hagas.

"Oe, te vi saliendo con el profe y te hiciste la loca. Ya pues, cuenta nomás, ¿fue cita o solo te estaba pasando el sílabo?"

Chamba pa' rato

Se dice cuando te sale trabajo para largo, de esos que no se acaban y te tienen ocupado una buena temporada. Puede sonar a alivio porque hay plata segura, pero también a resignación si la chamba es pesada o repetitiva. Muy de calle para soltar: tranqui, aquí hay curro para rato.

"Mano, me metieron fijo en la muni y ya fue, tengo chamba pa' rato. Ahora sí, este finde caen sus chelas en mi jato."

Está bien paja

Se dice cuando algo está buenazo, súper chévere o directamente genial. Es una forma bien peruana de soltar que un plan, una idea o hasta una persona te parece bacán. Ojo, depende del tono y la zona, pero en general es puro entusiasmo. Y sí, suena rarito si no eres de allá.

"Causa, el plan de ir al Titicaca con música y anticuchos está bien paja, ya fue, caemos temprano."

¡Achachaw!

Interjección bien andina, muy típica en el sur del Perú, para soltar un ¡qué fuerte! cuando algo te sorprende, te asusta o te deja loco. Vale para un susto, una noticia inesperada o algo que impresiona de verdad. Suena súper local y tiene ese saborcito que no te da un simple “wow”.

"¡Achachaw! ¿Viste el granizo? En dos minutos me dejó el patio blanco y mi chompa empapada, ni tiempo me dio de correr."

Estar millonario

Se dice cuando alguien anda con plata y se le nota, como si de repente le hubiera caído un billete grande. No hace falta ser millonario de verdad, basta con que esté gastando sin mirar mucho el precio, invitando rondas o comprando a lo grande. En Puno suena a vacilada cariñosa y un poquito de envidia sana.

"Oe, causita, hoy andas suelto de billete. ¿Qué fue, estás millonario o qué? Ya pues, invítate unas chelitas que el frío puneño no perdona."

Choclito en la esquina

Dicho puneño para soltar que no te vas todavía, que te quedas un ratito más por ahí, normalmente en la esquina o en la puerta, conversando y matando el tiempo. Es como decir: tranqui, ahorita no arranco, me quedo haciendo hora con la gente. Suena bien de barrio y bien de confianza.

"¿Ya te vas o qué? Nada, causa, me quedo choclito en la esquina con los patas, echando su conversa y viendo quién pasa."

Estar en la parny

Se dice cuando estás de fiesta y en modo celebración total, como si la vida fuera un after eterno. Es estar pasándola bien, con música, risas y cero ganas de irse a dormir. En Puno puede sonar a planazo con la gente, chela en mano y ambiente bien prendido.

"Salimos del examen reventados, pero igual caímos al lago con chelas y parlante, y terminamos en la parny hasta que nos botó el frío."

Estar con full punche

Se dice cuando alguien anda con toda la energía y las ganas, como si se hubiera tomado tres cafés y encima le hubieran prendido el modo turbo. Es estar motivadísimo, con empuje, listo para meterle caña a lo que toque, ya sea chamba, estudio o cualquier plan. Bien de la sierra peruana y bien contagioso.

"Hoy Juanito está con full punche, se levantó temprano y ya quiere sacar toda la chamba antes del mediodía, hasta barriendo la vereda va."

Sajracha

Apodo bien puneño para alguien travieso y picaresco, de esos que siempre están maquinando una y te la hacen con carita de yo no fui. Tiene ese toque de diablura andina, como de duendecillo del altiplano. Se usa más en confianza, para vacilar, no tanto como insulto pesado. Y sí, suele venir con risa y resignación.

"Ese sajracha de mi primo me cambió el cargador por uno roto y encima se hace el santo, ya pues, en Puno todos lo conocen."

Coger frío

Se dice cuando te resfrías o te enfermas por exponerte al frío, al viento o a cambios bruscos de temperatura. En Puno, con ese helaje que te cala hasta los huesos, es casi una advertencia de mamá o de abuela: abrígate bien, porque si te confías, al día siguiente amaneces moqueando.

"Ya pues, ponte la chompa y la bufanda, no te hagas el valiente. Con ese viento del lago vas a coger frío y mañana no vas a poder ni hablar."

Chocoque

Se le dice a la persona que vive chocando cosas, metiendo la pata o haciendo torpezas a cada rato. Es como llamarle patoso, pero con sabor bien puneño y medio en broma, no para humillar. Va perfecto cuando alguien rompe, derrama o se tropieza y encima todavía se hace el loco. Tiene su gracia, la verdad.

"Oe, chocoque, otra vez has botado la chicha en la mesa. Si sigues así, te voy a amarrar el vaso a la mano, pues."

Mirarse la vicuña

Se dice cuando alguien se queda ido, pensando demasiado o mirando al vacío como si el cerebro se le hubiera quedado cargando. Es ese momento en que te desconectas del mundo y te quedas colgado, sin reaccionar, como si estuvieras hipnotizado por la nada. Muy de la sierra, con su toque de humor.

"En la reunión el profe preguntó y Juancho ni pestañeó, se quedó mirando fijo a la pared, mirándose la vicuña, y todos en Puno muertos de risa."

Juyra

En Puno se le dice juyra a la persona que anda de metiche, fisgoneando y sacando chisme de todo, pero sin disimular ni un poquito. Es el típico que se asoma, pregunta de más y luego va a contarle a medio barrio. Vamos, un paparazzi casero con cero vergüenza y mucha curiosidad.

"Ya pues, Miguel, no seas tan juyra, deja de mirar la olla y ven a abanicar la parrilla que se está apagando."

Mover el totó

Se usa para decir que alguien se ponga a bailar con ganas, moviendo bien las caderas y el cuerpo, casi siempre en fiestas, carnavales o cuando suena una buena cumbia. Es una forma juguetona de hablar del baile, un poco picarona pero sin mala leche. Y hay que admitir que solo oírla ya dan ganas de pararse a mover el totó.

"Oye, ya deja de mirar el celular y ven a mover el totó, que la banda ya está tocando y la pista está que revienta de puro puneño zapateando."

Hora cholita

Forma medio en broma de hablar de la costumbre altiplánica de llegar tarde o tomarse el tiempo con calma, sobre todo en fiestas, reuniones o eventos. Es como decir que la hora oficial es una sugerencia y que aquí se arranca cuando la gente va cayendo. Cariñosa, pero ojo con usarla con desconocidos.

"Tranqui, la boda dice 4, pero es hora cholita, así que caemos 5 y pico con el regalito y listo."

Ser un chasqui

Se le dice a alguien que va de un lado a otro a las carreras, como si fuera un mensajero inca con misión urgente. Sirve para vacilar al que no para quieto, el que hace mandados, recados o se mete en mil cosas a la vez. Puede ser con cariño o con burla, y la imagen del chasqui le queda perfecta.

"Oe, ya para un rato, pues. Desde la mañana estás de aquí pa’ allá, serás chasqui. Anda, corre otra vez a la tienda, pero esta vez trae hielo y no te pierdas en el camino."

Estar de presidente

Se dice de alguien que está ahí, bien presente, pero no hace ni el huevo. Ocupa sitio, mira, opina si acaso, y deja que los demás se partan el lomo. Vamos, el típico que se sienta como autoridad y se cree importante, pero a la hora de arrimar el hombro desaparece. Bien de cara dura, la verdad.

"Oe, en la pollada Juancho estuvo de presidente nomás, sentado con su gaseosa, mirando todo. Cuando tocó cargar las mesas, ni se paró, pe."

Armar chongazo

Se dice cuando alguien arma un escándalo bien grande, una bronca de esas que se escuchan hasta la otra cuadra y dejan el ambiente hecho un caos. Es como armar un chongo, pero en modo exagerado, con gritos, empujones y drama. Muy de calle, y si te toca cerca, mejor corre.

"En la pollada de anoche, el pata se picó por una chela y armó chongazo, gritos por aquí, empujones por allá, y al final nos botaron a todos."

Lonche

En Puno, lonche no es la lonchera ni el almuerzo. Es la merienda de la tarde o ya tirando a noche: un tecito o cafecito bien caliente, con pan, queso o lo que haya, para aguantar el frío y no llegar a la cena con el estómago cantando. Suena simple, pero salva vidas puneñas.

"Oye, causa, ¿te caes a la casa pa' el lonche? Mi viejita ya sacó el tecito y un pan con queso que está criminal."

Estar en la papa

En Puno y por ahí, se dice cuando alguien está en su mejor momento o la está rompiendo, ya sea en el trabajo, en el negocio o en un juego. Es como decir que va sobrado, que todo le sale bien y tiene la situación controlada. Vamos, que está con la racha prendida y nadie lo baja.

"¿Y el abuelo con su tiendita? Está en la papa, causa: vendió todo temprano y todavía le alcanzó pa' su caldito en el mercado."

Estar suertudo

Se dice cuando alguien anda con la suerte subida, como si todo le saliera redondito sin mover mucho un dedo. Aplica para rachas: hoy te cae chamba, mañana te ganas algo, pasado te invitan el almuerzo. En Puno y alrededores suena bien de calle y medio envidioso, pero con cariño.

"Ese Javi está suertudo, causa: salió tarde, igual alcanzó combi, y encima el casero le dio yapa. Yo en cambio, ni pa' la gaseosa, estoy misio total."

Hacer la finta

Se dice cuando alguien amaga o hace como que va a hacer algo, pero al final no lo hace. Es puro engaño suave o una distracción para zafar, quedar bien o sacar ventaja. Se usa mucho en el fútbol y también en la vida diaria, cuando alguien promete, se hace el valiente y luego se corre. Clásico.

"El causa juró que hoy sí pagaba la cuenta en el mercado, se paró bien serio y todo, pero era puro floro: estaba haciendo la finta y se hizo humo."

Abrazo de alpaca

Se dice cuando alguien te da un abrazo bien calentito y apretado, de esos que reconfortan como si te arroparan en pleno frío del altiplano. La idea es que es tierno y te deja el corazón blandito, pero a veces se alarga tanto que ya no sabes si agradecer o pedir aire. Tiene su encanto.

"Le conté mi drama y el Jorge se mandó un abrazo de alpaca, bien apretado. Yo feliz al inicio, pero ya después estaba como: ya pues, suéltame que no respiro."

Un ratito, pe

Muletilla bien puneña para pedir que te esperen un momento. El pe es ese empujoncito típico del habla peruana, como un oye o pues, que suena cercano y medio mandón. Y lo mejor es la trampa: un ratito puede ser cinco minutos o lo que tarde en acabarse la fiesta. Puno maneja otros relojes.

"Espérame un ratito, pe, voy a saludar a mi tía y regreso al toque... ya tú sabes, cuando vuelva ya están sirviendo el caldo."

Achachay

Interjección muy usada en Puno y zonas andinas para quejarse del frío fuerte, de ese que cala hasta los huesos y te deja temblando. Se suelta cuando sales a la calle y el aire parece cuchillo. Viene del quechua y suena tan dramática que hasta da risa usarla, aunque estés tiritando como cuy en freezer.

"He salido sin chompa al mercado a las seis de la mañana, achachay, este frío puneño está más bravo que la mirada de mi vieja cuando llego tarde."

Ser un chacha

En Puno se le dice a alguien que es bien payaso en el buen sentido, el que siempre le encuentra la vuelta chistosa a todo y te baja la tensión aunque la cosa esté seria. No es que no le importe, es que su talento es hacerte reír. A veces cae pesado, pero casi siempre salva el momento.

"Se fue la luz en pleno partido y Antonio, bien chacha, se puso a narrar como locutor de radio con linterna en la cara. Terminamos muertos de risa en la sala."

Cieguito

Se le dice a alguien que está ciego para el coqueteo, o sea, que no pilla indirectas ni aunque se las pongan con letrero. No es que no vea, es que no entiende la jugada romántica. Suele usarse en tono de burla cariñosa cuando alguien se hace el sonso con señales claritas. Y sí, da risa verlo.

"Juan está bien cieguito, pues. La Rosita le cae con su cuchicanca todos los días y el pata sigue hablando del partido, como si nada."

Estar cocinando con leña

Se dice cuando alguien está metiéndole con todo a lo que hace, con ganas, energía y cero flojera. Es como decir que está en modo bestia, rindiendo a tope y sin escatimar esfuerzo, como si le echara más leña al fuego para que no se apague. Suena bien campesino y bien potente.

"Mira a Juanito en la fiesta, no para ni pa' tomar aire. Ese pata está cocinando con leña y nos va a dejar a todos tirados."

Cha'lla de chuño

Se dice cuando una reunión se convierte en fiestón andino y se desmadra bonito, con música, trago y todo el mundo metido en la jarana. La idea es que al día siguiente recuerdas a medias y ya no sabes si fue una cena tranquila o un carnaval con huayno y espuma. Puro altiplano, pues.

"La cha'lla de chuño en la casa del Tito se fue al carajo, empezó con una cenita y acabamos todos zapateando huayno hasta que salió el sol."

Mandar al chusco

Se dice cuando ya te hartaste y mandas a alguien bien lejos, como a paseo, a freír espárragos o directamente a que no joda más. Es una forma medio brusca pero muy de calle para cortar la lata y sacarte al pesado de encima. Si lo sueltas con cara seria, el mensaje llega clarito.

"El pata no paraba con su floro de la fiesta y ya me tenía seco, así que lo mandé al chusco y me quedé en casa, tranqui, con mi serie y mi canchita."

Tinku

Se usa para hablar de un encuentro festivo con raíces andinas donde hay baile, música, competencia y hasta peleas rituales. No es cualquier reunión, es de esas que empiezan tranquilas y acaban intensas, con la gente sudando, gritando y celebrando a tope. Es tradición, desmadre controlado y orgullo cultural todo mezclado.

"Hoy hay Tinku en el pueblo, así que alístate porque vamos a bailar, ch’upamos un poco y seguro terminamos gritando en la plaza hasta que salga el sol, como buenos puneños locazos."

Ser como chulo de feria

Se usa para rajar con cariño de alguien que se ha producido demasiado, con ropa llamativa, perfume a kilómetros y actitud de pavito orgulloso. Es como ver esos coches tuneados de feria llenos de luces y música a todo volumen. No siempre es insulto grave, pero sí un toque de burla para bajarles un poco el ego.

"Mira a Marco, con saco brillante, lentes oscuros y cadena dorada en pleno mercado de Puno, está que posa por todos lados, parece chulo de feria buscando público para que lo aplaudan."

Ver a la huayramama

Se dice cuando alguien se queda embobado, con la mirada perdida, como hipnotizado por algo que le voló la cabeza. La idea es que estás tan sorprendido que parece que viste a la huayramama, la madre del viento, haciendo de las suyas. Sirve para vacilar un poco al que se queda pasmado.

"Juanito vio el dron del vecino y se quedó tieso, boca abierta y sin parpadear. Le dije: ya pues, ¿qué fue?, estás viendo a la huayramama."

Leerte el coco

Se dice cuando adivinas lo que alguien está pensando o lo que va a hacer, como si le estuvieras leyendo la mente. Va en plan vacilón, para presumir de que lo tienes calado o de que ya te sabes sus mañas. No es literal, claro, pero queda fino para soltar un te conozco demasiado.

"Ya pues, ni hables, te vi la cara y supe que ibas a escribirle a esa chica. Te lo juro, puedo leerte el coco, causa."

Estar en la papa

En Puno se usa para decir que alguien está en su mejor momento, que la está rompiendo y se mueve con una soltura brutal en lo que hace. Vamos, que está en la cima y no hay quien le tosa. Suena bien de calle y sirve para deporte, música o cualquier cosa donde alguien destaque a lo grande.

"Ese pata está en la papa con el charango, causa. Se sube al escenario, mete punteo fino y la feria entera se queda mirando como si fuera concierto."

Estar ch'alla

En Puno se dice que algo o alguien está ch'alla cuando está bien adornado, festivo y con esa vibra de celebración del Altiplano. Puede ser una persona, una casa o hasta un negocio, todo lleno de color, flores, serpentinas y alegría. Es como decir que está bien enfiestado y llamando la atención, para bien.

"En la entrada del barrio colgaron globos, mixtura y flores por todos lados, y la tía llegó con pollera nueva. Todo estaba ch'alla y hasta el vecino serio se puso a bailar."

Jalar aire

En Puno y alrededores se dice jalar aire cuando te vas un rato a tomar aire, despejarte y bajar revoluciones. Es como escaparte del ruido para respirar tranqui y volver con otra cara. No es que te largues para siempre, es más bien un break rápido para no reventar. Y sí, suena raro, pero funciona.

"Mano, ya me tienen frito con tanta bulla. Voy a jalar aire un toque afuera, me compro una agüita y vuelvo, no me desaparezcan."

Chaqchar

Verbo andino para mascar hojas de coca, a veces con un poquito de lejía o llipta, para aguantar el frío, el cansancio y la altura. Es típico en el Altiplano, sobre todo en Puno, y se hace en faena, caminatas o viajes largos. No es postureo, es costumbre de toda la vida y funciona de maravilla.

"Apenas llegamos a Puno y ya me dolía la cabeza por la altura, el tío sacó coca y dijo: chaqcha un rato, causa, que si no no llegamos ni al mercado."

Chasquearse

En Puno se usa para decir que te llevaste un chasco, que te decepcionaste porque algo no salió como lo tenías en la cabeza. Es ese bajón de cuando te ilusionas y la realidad te mete un cachetito. Suena bien puneño y sirve tanto para notas, planes, amores o cualquier cosa que te pinche el globo.

"¿Te chasqueaste con tu nota? Ya pues, ponte las pilas y deja el celu, causa, que la próxima la rompes."

Chullo porfiado

En Puno se dice de alguien terco, porfiado y medio necio, de esos que se plantan y no hay forma de moverlos ni con argumentos ni con cariño. Lo de chullo le mete sabor bien altiplánico, como si la terquedad viniera con gorrito puesto todo el año. Sirve para pinchar con humor, no para armar bronca.

"A Juan le dices que se ponga casaca y sale en polo igual. No le cambias la idea ni a palos, es un chullo porfiado. Ya fue, mejor matecito y a otra cosa."

Estar de cartas

Se dice de alguien que anda de vivo, queriendo pasarse de listo o meter floro para engañar, pero se le nota a kilómetros. Es como decir que está jugando sucio, inventando cuentos o haciendo la finta, y encima mal. En Puno suena bien para bajarle el humo a un chanta sin armar bronca.

"El pata me juró que su celu era original y ni prendía. Le dije: ya pues, no estés de cartas, causa, a otro con ese cuento."

¡Ya fuiste!

Se usa para decir que alguien ya está fregado, que la ha liado bonito o que la situación ya no tiene vuelta atrás. Es como avisar que ya no hay salvación, que ya se quemó todo el pan en la puerta del horno. Suena medio dramático, pero también tiene su gracia cuando se usa entre patas vacilando.

"Te quedaste dormido y perdiste el último bus a Juliaca, ya fuiste causa, ahora nomás te toca amanecerte en el terminal con tu frazadita."

Estar como disco rayado

Se le dice a alguien que está repitiendo lo mismo una y otra vez, pesado y sin soltar el tema, como un vinilo cuando se raya y se queda pegado en la misma parte. Sirve para cortar la cantaleta con humor, aunque también puede sonar medio picón si lo sueltas con mala leche.

"Ya pues, Ramiro, deja de estar como disco rayado con lo de la plata, que ya te dije que mañana te pago, no fastidies."

Estar en la baba

Se dice cuando alguien está distraído, colgado o ensimismado, como si tuviera la mente en otro planeta. Puede ser por estar pensando en sus cosas, por sueño o por simple despiste. Es de esas frases que te pintan la escena al toque, porque el que está en la baba no reacciona ni aunque le hablen fuerte.

"Juanita estaba en la baba mirando al vacío y ni se enteró cuando gritaron que ya habían traído chullitos para el almuerzo, y eso que ella siempre llega primera."

Chambear

Verbo coloquial para decir trabajar, currar o ponerse a hacer chamba. Se usa mucho en Perú y en otros países, y en Puno lo oyes a cada rato en la calle, en el mercado o en la obra. No implica siempre “trabajar duro”, pero suele sonar a que estás metiéndole ganas. Y sí, tiene su gustito.

"Oe, hoy toca chambear temprano en el mercado de Bellavista, así que abrígate bien, causa, que el frío puneño no perdona."

Estás más perdido que cuy en tablao

Se le suelta a alguien cuando anda totalmente desorientado, confundido o fuera de lugar. La gracia es imaginar un cuy, bien andino, metido en un tablao de baile, sin saber ni pa’ dónde mirar. Sirve para vacilar con cariño cuando alguien no caza una o está en modo turista en su propia vida.

"En la reunión le hablaron de Excel y presupuestos y el pata se quedó tieso, estaba más perdido que cuy en tablao y solo asentía como si entendiera."

Pasar al otro lado

Forma medio poética y con humor de decir que alguien se murió o está por morirse. Es como hablar de cruzar una frontera, pero hacia el más allá, sin soltar la palabra muerte de frente. Se usa para suavizar la noticia o para bromear en confianza, con ese toque de drama ligero que da risa.

"Mi abuelo se mandó un trago de whisky del bueno y soltó: ya estoy calentando motores para pasar al otro lado, así que no me hagan renegar."

Tayta, suelta la apacheta

Se le suelta a alguien cuando se está pasando de dramático, metiendo miedo o armando un show por algo que no da para tanto. “Tayta” es una forma andina de decir padre o señor, y la “apacheta” es el montículo de piedras de los caminos. Aquí se usa en plan: ya, bájale y suelta el ritual.

"Oye, Juan, ya estás diciendo que el examen es el fin del mundo. Tayta, suelta la apacheta, estudia nomás y deja de asustar a todos."

Estar trucho

Se usa para decir que algo es falso, pirata o una copia barata que intenta pasar por original. También vale para cosas medio sospechosas o de calidad malaza, tipo “esto no me cuadra”. Es bien de calle y se oye un montón en Perú. Y sí, suena gracioso, pero te salva de una estafa.

"Causa, no compres ese iPhone del mercado, está trucho: la cámara parece de calculadora y la caja ni trae cargador."
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