Se dice cuando alguien se queda ido, pensando demasiado o mirando al vacío como si el cerebro se le hubiera quedado cargando. Es ese momento en que te desconectas del mundo y te quedas colgado, sin reaccionar, como si estuvieras hipnotizado por la nada. Muy de la sierra, con su toque de humor.
"En la reunión el profe preguntó y Juancho ni pestañeó, se quedó mirando fijo a la pared, mirándose la vicuña, y todos en Puno muertos de risa."