Se dice cuando alguien amaga o hace como que va a hacer algo, pero al final no lo hace. Es puro engaño suave o una distracción para zafar, quedar bien o sacar ventaja. Se usa mucho en el fútbol y también en la vida diaria, cuando alguien promete, se hace el valiente y luego se corre. Clásico.
Se usa cuando alguien aparenta que va a hacer algo, pero en realidad solo está dando el gatazo y no cumple. Es como amagar, hacer como que sí, pero quedarse en pura pose. Muy de banda que promete el paro, el favor o la invitación, y al final se raja bien sabroso. Y hay que admitir que a veces hasta hace gracia.
En Perú se usa para cuando alguien aparenta que está haciendo algo importante, pero en verdad solo está posando y no hace nada útil. Es como armar todo el show para quedar bien, aunque por dentro esté en modo vagancia total. Sirve tanto para el estudio, la chamba o hasta para el amor, y hay que admitir que a veces da risa.
En Perú se usa para decir que alguien aparenta hacer algo pero en verdad no mueve un dedo. Es como actuar para el público mientras por dentro estás en modo flojera total. Muy útil para describir a la gente que se hace la productiva, aunque todos sabemos que está rascándose la panza con estilo.