Se dice cuando alguien se queda embobado, con la mirada perdida, como hipnotizado por algo que le voló la cabeza. La idea es que estás tan sorprendido que parece que viste a la huayramama, la madre del viento, haciendo de las suyas. Sirve para vacilar un poco al que se queda pasmado.
"Juanito vio el dron del vecino y se quedó tieso, boca abierta y sin parpadear. Le dije: ya pues, ¿qué fue?, estás viendo a la huayramama."