Se dice cuando alguien está despistado, en Babia o con la cabeza en otra parte. Como si le diera el viento y se le volaran las ideas, vaya. Se usa para señalar que no se entera de lo que pasa o que va a su bola en mitad de una conversación o una tarea.
"En clase, Pep estaba al vento mirando el móvil y la profe le preguntó algo. Se quedó blanco y soltó un ¿qué?, como si acabara de aterrizar."