Se dice cuando alguien anda inquieto, acelerado o nervioso sin motivo claro, como si llevara una ventolera por dentro. Va de estar dando vueltas, hablando de más o sin poder quedarse quieto, aunque no haya pasado nada. Muy de zona austral, con clima en la cabeza y en el cuerpo. Y sí, suena poético pero es puro despelote.
"Ya po, compadre, ¿qué te pasa que andai de ventisca? Si está piola el día y tú caminai de un lado a otro como buscando la micro en la nieve."