¡Te pasaste, huevo!
Expresión bien del norte de Chile para decirle a alguien que se fue al chancho. Puede ser reto si se pasó de la raya, o halago si se mandó una jugada brígida y le salió perfecta. Huevo aquí es como decir loco o compadre, medio confianzudo y con tono de talla.
Pelacables
En Antofa le dicen así al tipo vivo, astuto y con labia, que se las arregla como sea para salir del paso, sobre todo cuando anda sin ni uno. Es el que siempre tiene un plan, un dato o una movida para conseguir algo, aunque sea a puro cuento. Un clásico del norte, medio chanta pero querible.
Estar pasao a pescado
Se dice cuando alguien huele fuerte a sudor o a rancio, como con ese tufo a pescado que te pega en la nariz al tiro. Es una forma bien gráfica y medio pesada de decir que a la persona le falta ducha urgente. En Antofa calza perfecto por lo costero, y da risa, pero igual es bien directa.
Estar más perdido que la tortilla en Antofagasta
Dicho para alguien que anda totalmente desorientado, sin cachar nada, como dando vueltas sin rumbo. Es una comparación absurda y bien norteña: una tortilla en Antofagasta no pinta mucho, así que la imagen queda chistosa. Sirve para retar con cariño a un amigo cuando se pierde hasta con Google Maps.
Estar pa' la corneta
Se usa cuando estás reventado, hecho bolsa o derechamente en la B, ya sea por una caña brígida, por no haber dormido nada o porque el día te pasó por encima. Es como decir que no das más y que necesitas cama, agua y un milagro. Bien del norte y bien gráfico.
Manso despelote
Se dice cuando un carrete se desordena rico y se vuelve un caos entretenido, con música a todo chancho, gente gritando, bailando y cero control. No es necesariamente algo malo, más bien es que la cosa se prendió heavy y quedó la escoba. Típico de contar al día siguiente con orgullo y un poco de resaca.
Pegar la cachativa
Se dice cuando por fin te cae la teja y te das cuenta de algo que era obvio, pero andabas volando bajo o en la luna. Es ese chispazo de lucidez que llega tarde, como cuando ya revisaste todo y estaba al frente tuyo. Bien del norte, bien de Antofa, y bien salvadora.
Hacer torre
Se dice cuando la gente se amontona en un mismo punto y queda todo apretado, como si se armara una pila humana. Suele salir en carretes, tocatas, micros o filas mal organizadas, cuando ya no cabe ni un alfiler y moverse es misión imposible. Es bien del norte y suena súper gráfico, la verdad.
Andar a la deriva
Se dice cuando alguien va sin rumbo, sin plan claro, como flotando en la vida. Puede ser literal, de andar dando vueltas por ahí, o más mental, de estar medio perdido en sus ideas. En Antofa suena perfecto para el que quedó desocupado y anda improvisando el día, a puro “ya, veamos qué sale”.
Tener más corrientes que la marea
Dicho para alguien que anda con la mala cuea pegada, como si el universo le tuviera mala y todo le saliera al revés. Se usa cuando la persona encadena una tras otra: pierde la micro, se le cae el completo, se le apaga el celu. Imagen marina total, muy del norte costero.
Andar con el tutú de payaso
Se dice cuando alguien anda raro, exagerado o haciendo el show, como si estuviera en un circo y él fuera la estrella. Sirve para pinchar a un amigo que está medio volado, sobreactuando o inventándose dramas. No es necesariamente insulto pesado, más bien una talla para bajarlo a tierra.
Paquete
En Antofa, decir que alguien anda paquete es decir que va con algo nuevito, recién comprado, todavía sin estrenar, como con la etiqueta puesta. También se usa para el cabro nuevo del barrio, el que llega medio perdido y se nota al tiro que no cacha el ritmo. Suena medio en talla, medio en burla.
Estar pa'l reventón
Se dice cuando andas con toda la energía y las ganas puestas para salir a carretear fuerte, de esas noches que terminan tarde y con historias. Es como estar en modo fiesta total, listo para el desorden y el bailoteo. En Antofa suena bien natural, bien de compadre prendido.
Chico de la caleta
Se le dice al típico cabro que vive pegado a la caleta y a la playa, como si siempre trajera arena en los zapatos y olor a salitre. Va en plan local costero, relajado, medio surfer o pescador, y con pinta de que el sol lo conoce por nombre. No es insulto, es más bien una etiqueta con cariño.
Estai en la luna
Se le dice a alguien cuando anda volado, distraído o en su mundo, como si no estuviera pescando nada de lo que pasa alrededor. Es el típico reto cariñoso cuando el otro se queda pegado mirando al vacío y no cacha una. Suena bien chileno con ese estai, bien de conversa rápida.
Cámara voladora
En el norte de Chile le dicen así al dron, sobre todo cuando anda sapear. La idea es simple: una cámara que vuela y se mete donde no la llaman, como vecino copuchento con hélices. Se usa en talla para quejarse o bromear cuando alguien está grabando desde arriba y deja a todos medio perseguidos.
Ser como una tabla
En Antofagasta se usa para decir que alguien es más fome que chupar un clavo: cero gracia, cero tema, cero reacción. Como una tabla, plana y sin vida. También puede caerle a un plan o una conversación cuando está muerta y no prende ni con gasolina. Es bien de talla, pero igual pica si te lo tiran en la cara.
Andar como carne de cañón
Se dice de alguien que anda expuesto al peligro o metiéndose en situaciones donde lo más probable es que le vaya mal, como si fuera el primero en caer. No siempre es por valiente, a veces es por porfiado o por no medir consecuencias. Suena medio dramático, pero sirve perfecto para retar a un amigo.
Caleta de wena
Expresión bien chilena para decir que algo está muy bueno, bacán o que te dejó feliz de lo rico o lo pulento que salió. Caleta es como decir un montón y wena es buena, pero en modo calle. Se usa para comida, panoramas, carretes o cualquier cosa que te sorprenda para bien.
Hacerla cortina
Se dice para pedir que alguien pare el show, baje el ritmo o corte una situación que ya se alargó demasiado y está agotando a todos. Es como un ya basta, pero con sabor nortino. Sirve para peleas tontas, discusiones eternas o cuando alguien se pone porfiado y no suelta el tema.
Estar más seco que el desierto de Atacama
Se usa cuando andas sin plata, pelado, en la B total. No es que estés con sed, es que tu billetera está en modo desierto: ni un peso, ni pa’ la micro, ni pa’ un chicle. Típica exageración chilena, bien gráfica, y más encima con Atacama de referencia, que le queda pintado.
Tener la media camanchaca
Dicho bien del norte de Chile para cuando alguien anda volado, confundido o derechamente no está cachando nada. La idea viene de la camanchaca, esa neblina pesada que se mete en Antofagasta y te deja viendo a dos metros. Se usa en talla para decir que estás lento, disperso o en otra.
Estar quejumbroso
Se dice de alguien que anda bajoneado y, sobre todo, que no para de quejarse por todo: el calor, la pega, la micro, la vida. Es como estar en modo lamento permanente, tirando mala onda y buscando drama donde no lo hay. No es insulto heavy, pero cansa rápido, y en el norte se nota al tiro.
Buenos pa'l hueveo
En Antofa se dice de alguien que es seco para el hueveo: puro leseo, talla y perder el tiempo a propósito. No es necesariamente mala onda, más bien que viven webiando y se toman todo pa' la chacota en vez de ponerse serios. Sirve para retar con cariño o para reírse de la flojera ajena. Y sí, suele ser verdad.
Estar pa' la fruta
Se dice cuando quedas hecho bolsa, reventado o medio ido de la cabeza por el cansancio, el estrés o una mala noche. No es solo estar cansado, es estar al borde de apagarte como celular con 1% y sin cargador. En el norte se escucha harto y suena bien dramático, pero es real.
Tirar pinta
En Antofagasta se dice cuando alguien se arregla o se pone la media pinta para lucirse y llamar la atención, como queriendo impresionar. Puede ser con buena onda, tipo andar fachero, o con un toque de burla si se pasó de show y quedó medio ridículo. Igual, a veces funciona y da envidia.
Sacar la chaqueta
Se dice cuando alguien deja la pose y muestra cómo es de verdad, para bien o para mal. Es como que se le cae el disfraz y aparece su carácter real, ya sea el genio, la picardía o lo pesado que tenía guardado. Muy de Antofa, y suele salir en momentos de presión o cuando hay copete de por medio.
Pegarse el medio manazo
Se dice cuando alguien se manda una comilona brígida o le entra con todo a la comida, rápido y sin vergüenza, como si estuviera compitiendo. Es bien de la onda chilena de exagerar con el medio esto, el medio lo otro. Ideal para asados, cumpleaños y bajones de madrugada. Da risa porque siempre hay uno que se lo toma personal.
Llegar al pilpil
Se dice cuando ya no das más y llegas al límite, reventado física o mentalmente. Es como quedar listo para servir, tipo el pilpil hirviendo, pero aplicado a ti después de la pega, el calor o el carrete. Muy del norte, bien gráfico y con saborcito local. Si lo dices, es que necesitas cama y silencio ya.
Pulento como diamante
Se dice para halagar algo o a alguien cuando está demasiado bueno, bacán o de otro nivel. “Pulento” es bien chileno y en el norte se escucha harto, y lo de “como diamante” le mete brillo extra, como si fuera fino y potente a la vez. Ideal para conciertos, looks o cualquier cosa que te deje loco.
Pasar por el puente
En Antofagasta se dice cuando te toca comerte un trámite o una situación latera y pesada, de esas que sabes que te van a quitar tiempo y paciencia. Viene de la idea de cruzar el puente en hora punta, con taco y todo parado. No es drama épico, pero te deja chato igual.
Ocuparse la pera
Se dice cuando alguien se empieza a pasar películas y se estresa por algo que todavía ni pasa. Es como preocuparse de más, armarse el drama en la cabeza y quedar con la pera ocupada pensando puras tonteras. En el norte se escucha harto, y sirve perfecto para bajar a tierra al que anda acelerado.
Andar en ventolera
Se dice cuando alguien anda volado, distraído o medio perdido, como si el viento del desierto lo llevara pa’ cualquier lado. Sirve para retar con cariño o para tirar la talla cuando alguien no pesca, se le va la onda o está en otra. Bien del norte, con arena en los zapatos.
Quedar pa'l cielo
Se dice cuando alguien queda bacán, bien arreglado o con una pinta tan buena que parece que va a brillar toda la noche. Es como decir que te quedó filete, impecable, de lujo. Muy de norte, con sabor a Antofa, para tirarle flores a un compadre antes del carrete. Y sí, sube el ego rico.
Tirar la talla
En Chile, y bien del norte, se dice cuando alguien está webiando, molestando o tirando chistes, a veces con un toque de sarcasmo. No siempre es mala onda, suele ser para hacer reír y romper el hielo. Si te dicen que estás tirando la talla, es que andas en modo payaso y se nota.
No pescai ni en bajada
Dicho bien chileno para decir que alguien no cacha una, no se da por aludido o simplemente no pesca nada de lo que pasa. Vamos, que le hablai, le tirai indirectas y ni se inmuta, aunque la tenga facilísima. Se usa harto para webear al volado o al que anda en la luna. Y sí, es bien pesada pero chistosa.
Mandarse un viaje
Se dice cuando alguien se pega una volá y cuenta algo exageradísimo, inventado o medio delirante, como si se hubiera ido de paseo en su propia cabeza. Puede ser por chamullo, por emoción o porque anda volando bajo. En Antofa suena bien cotidiano y da risa, pero igual te deja pensando.
Estar pa'l gato
Se dice cuando estás hecho polvo, sin energía, medio enfermo o derechamente funcionando a puro piloto automático. Puede ser por carrete, por pega, por no dormir nada o porque el cuerpo te está pasando la cuenta. Es como admitir que hoy no das una y que necesitas cama, sopa y silencio. Bien chilena y bien honesta.
Andar cura'o como tagua
Se dice cuando alguien anda pero reventado de copete, borracho a nivel legendario. La idea es que va tambaleando, desorientado y haciendo puras tonteras, como si fuera una tagua, ese pájaro de humedal que camina medio torpe. Es bien del norte de Chile y sirve para reírse del amigo que se pasó tres pueblos.
Ser un papaya
En Antofagasta se le dice a alguien que es bien ingenuo, medio pavo, y que cae en cualquier cuento. Es esa persona a la que le venden la pomada y encima agradece. No es precisamente un halago, pero tampoco suena tan pesado como insulto. Ideal para retar a un amigo por confiado.
Quedar dorado
Se dice cuando quedas en evidencia y te da una plancha tremenda, tipo que te pillan en una mentira o te sale mal la jugada delante de todos. Es como quedar de payaso, pero en versión norteña y bien directa. Ideal para esos momentos en que te agrandaste y la realidad te pegó el portazo.
Andar a lo carnaval
Se dice de alguien que va por la vida en modo fiesta, sin hacerse drama y con pura buena onda, como si todos los días fueran carnaval. No es que no tenga problemas, es que los esquiva con baile, talla y una sonrisa. En Antofa suena a carrete eterno y cero vergüenza.
Ser una torre
En Antofagasta se dice de alguien que es altísimo, como un poste, y destaca en cualquier parte. Es bien del norte, con ese rollo minero de cosas gigantes y gente que parece hecha a escala industrial. No es insulto, más bien talla. Si te dicen torre, prepárate para agacharte en el micro.
Ser entero palto
Se dice de alguien que anda demasiado tranquilo, como si nada le afectara, incluso cuando la cosa está brígida y cualquiera estaría nervioso. Es el típico que no se inmuta, ni con temblor, ni con reto, ni con drama. Suena bien nortino y medio en talla, como para decirle que reaccione de una vez.
Pasar caleta
En Antofa y en Chile en general, pasar caleta es pasar piola, sin llamar la atención, casi como en modo invisible. También se usa para decir que alguien se guarda algo o lo hace a escondidas, bien discreto. No es tanto estar en tu mundo, es más moverte bajo el radar. Y sí, sirve caleta.
Andar con el lápiz afuera
En Antofa se dice cuando alguien anda caliente, con ganas de tirar, o medio salido y buscando cualquier excusa para coquetear. Es bien gráfica y medio ordinaria, así que úsala con confianza solo con amigos. No va de ansiedad ni de impaciencia, va de andar prendido y con la mente en lo mismo.
Patear callampas
Se dice cuando andas caminando por ahí sin rumbo, dando vueltas porque no hay nada mejor que hacer. Es como estar matando el tiempo a puro paseo, medio aburrido o esperando que pase algo. Muy del norte de Chile, de esos planes que parten en la plaza y terminan donde sea.
Peñar la cabeza
Se dice cuando alguien está dándole demasiadas vueltas a algo, pensando y repensando hasta quedarse pegado. Es como estar rayado o preocupado, con la mente a mil y la cara de que el mundo se te viene encima. Muy de Antofa para decirte: ya po, suelta un poco la cabeza y respira.
Andar como ciruela
Dicho bien del norte chileno para cuando alguien anda apurado, estresado y con la cara apretada, como si se le hubiera arrugado el ánimo. Va entre la prisa y el mal genio, tipo que no está para bromas ni para que lo paren a conversar. Suena chistoso, pero describe perfecto ese modo supervivencia.
Irse de carrete
En Antofagasta y en Chile en general, irse de carrete es salir a carretear, o sea, irse de fiesta en serio. Implica juntarse con la gente, tomar algo, bailar, dar vueltas por pubs o casas y terminar tarde, a veces viendo el amanecer. No es un cafecito tranqui, es plan de desorden con buena onda.