Se dice cuando ya no das más y llegas al límite, reventado física o mentalmente. Es como quedar listo para servir, tipo el pilpil hirviendo, pero aplicado a ti después de la pega, el calor o el carrete. Muy del norte, bien gráfico y con saborcito local. Si lo dices, es que necesitas cama y silencio ya.
"Hermano, entre la micro llena, la pega y el sol de Antofa, llegué al pilpil. Déjame tirarme un rato o me apago ahí mismo."