En Antofagasta se le dice a alguien que es bien ingenuo, medio pavo, y que cae en cualquier cuento. Es esa persona a la que le venden la pomada y encima agradece. No es precisamente un halago, pero tampoco suena tan pesado como insulto. Ideal para retar a un amigo por confiado.

"No le prestís plata al Lucho, po. Es un papaya, le dijeron que era inversión en criptos y ya anda feliz pasando la tarjeta."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!