Se dice cuando un carrete se desordena rico y se vuelve un caos entretenido, con música a todo chancho, gente gritando, bailando y cero control. No es necesariamente algo malo, más bien es que la cosa se prendió heavy y quedó la escoba. Típico de contar al día siguiente con orgullo y un poco de resaca.
"Compadre, anoche el carrete fue un manso despelote, se cortó la luz, alguien sacó parlante al patio y los pacos terminaron pidiendo una de Bad Bunny."