En el norte de Chile le dicen así al dron, sobre todo cuando anda sapear. La idea es simple: una cámara que vuela y se mete donde no la llaman, como vecino copuchento con hélices. Se usa en talla para quejarse o bromear cuando alguien está grabando desde arriba y deja a todos medio perseguidos.
"Compadre, el vecino sacó la cámara voladora y cachó al Lucho haciendo asado en calzoncillos. Ahora la pobla entera está copuchenta con el video."