Aventurao

Se le dice al que se manda sin pensarlo mucho, de esos que prefieren la adrenalina del momento a la seguridad de lo conocido. Es el que no le hace ascos a nada, se mete en cualquier plan y luego mira a ver cómo sale. Puede sonar a piropo o a regaño, según el susto que te pegue.

"Ese Manolo es re aventurao, ayer se fue pa' la plaza y se mandó una arepa con hueco sin preguntar ni qué era, como si nada."

Hacer la novela

Se dice cuando alguien se pone dramático de más, exagera un problema o arma un show como si estuviera actuando en una telenovela. Es esa persona que convierte un dolorcito en tragedia nacional y busca que todo el mundo le pare bolas. Va con tono de burla, pero sin tanta mala leche.

"Deje la novela, mijo: por un raspón ya está pidiendo ambulancia y llamando a la tía para que rece."

Echarse al frente

Se dice cuando alguien se anima y da la cara en una situación difícil o incómoda, sin esconderse ni hacerse el loco. Es como tomar la iniciativa y asumir el riesgo, ya sea para defender a alguien, decir una verdad o meterse en el problema de frente. En Cauca suena a valentía con un toque de terquedad.

"Cuando todos se quedaron callados, vos te echaste al frente y le dijiste al profe que la clase estaba más larga que un lunes sin plata, y quedó todo el salón en shock."

Ir a la plaza

En Cauca se dice cuando vas al mercado del pueblo, pero muchas veces es la excusa perfecta para pegarse la rodada: tomarse un champús, comer algo rico, comprar dos bobadas y, de paso, enterarse de todo el chisme. No siempre es literal, a veces significa salir a dar una vuelta y socializar un rato.

"Voy a ir a la plaza un momentico y ya vuelvo. Mentira, me quedo tomando champús, mirando puestos y oyendo el chisme hasta que me dé hambre."

Dar papaya

Se usa para decir que alguien se está exponiendo de más y dejando todo servido para que le pase algo malo, desde un robo hasta que se aprovechen de él. Es como decir que está regalado, que se está descuidando feo. En Colombia es casi una ley de vida: no dar papaya, porque si la das, alguien la agarra.

"Parce, si vas con el sueldo en efectivo en el bolsillo de atrás en pleno centro a medianoche, estás dando papaya durísimo, luego no llores si te dejan sin un peso."

Perreriar

En el Cauca, perreriar es soltarse la melena y salir a rumbear sin remordimiento, como cuando te haces el loco con las tareas, el trabajo o cualquier responsabilidad. Es irse de fiesta a lo intenso, con calle y sin plan serio, solo música, trago y desorden sabroso. No es muy fino, pero qué bien suena.

"Parce, hoy no hago ni una tarea, me voy a perreriar. Le dije chao al profe y caí donde los panas a darle duro a la rumba hasta que amanezca."

Quebrarse

En el Cauca se dice cuando alguien se revienta, se agota o se rinde por el cansancio o la presión. Es como admitir que ya no das más y te toca parar, porque el cuerpo o la cabeza dijeron basta. No es que te partas de verdad, pero casi. Muy de faena dura y día pesado.

"Nos fuimos a sembrar papa desde temprano y a media tarde Juan se quebró, se sentó en la orilla del surco y dijo que ya no daba pa’ más."

Irse de pacha

Se dice cuando alguien se va de fiesta a lo grande, a pegarse la rumba y armar la jarana, muchas veces en plan parche al aire libre: río, finca, potrero o donde suene el parlante. Es como decir que te vas a desatrasar y a pasarla sabroso con la gente. Ojo, suele sonar bien campesino y bien alegre.

"Este finde nos vamos de pacha con los parceros pa'l río, llevamos parlante, guaro y hasta balón. Si me llama mi mamá, dígale que estoy sin señal."

Pegarse la pasadita

Se dice cuando vas a hacer una visita cortica y sin compromiso, solo a asomarte un rato. Es pasar por donde alguien, saludar, echar chisme y mirar qué hay de nuevo, pero sin quedarte pegado toda la tarde. Muy de barrio, de ir a la fija y volver como si nada.

"Ve, peguémonos la pasadita por donde Pancho, saludamos, echamos chisme un ratico y nos abrimos antes de que nos pongan a hacer mandados."

Artealerito

Se le dice a la persona que arma drama por cualquier bobada y se cree artista para todo, como si la vida fuera una novela. Exagera, hace show y quiere que todo el mundo lo mire, hasta por un tinto mal servido. Va con burla cariñosa, pero si lo sueltas duro, pica.

"Ese Juan es un artealerito, parce. Ayer armó un show porque el tinto venía sin azúcar y casi llama al gerente, como si estuviera en Broadway."

Estar en la jugada

Se dice de alguien que está al tanto de todo, que no se deja coger fuera de base y siempre anda pilas con lo que pasa. También vale para el que se mete en el cuento y participa, no se queda mirando. En Cauca y en Colombia en general suena a estar conectado, avispado y con la vuelta clara.

"Parce, Juan está en la jugada: vio que el profe venía bravo y ya tenía la tarea impresa, el marcador prestado y hasta excusa lista."

Guarapo

En el Cauca le dicen guarapo a una bebida casera hecha con jugo de caña de azúcar que se deja fermentar. Puede salir suavecito o pegar durísimo, según quién lo prepare y cuánto lo dejen. Es típico en el campo y en parrandas, y si te confías, te tumba sin avisar. Rica, pero traicionera.

"Trajeron una garrafa de guarapo y ya el primo anda cantando despechado, la tía bailando pegadito y yo viendo doble, pero firme hasta que amanezca."

Parcerada

En Cauca y en general en Colombia, parcerada es la manada de parceros, o sea, el grupo de amigos de confianza que siempre anda junto pa’ todo: parchar, rumbear, hacer vueltas o simplemente echar cuento. Es como decir la gallada, pero con sabor bien de parcero. Suena a combo unido y bien escandaloso.

"Llegó la parcerada a la cancha con parlante y gaseosa, y en cinco minutos ya estaban parchando, echando chisme y armando recocha como si fuera domingo de feria."

Hacer la vuelta

En Colombia se usa para pedir o hacer un favor, un mandado o una gestión, a veces medio informal o con maña. Puede ser desde ir por algo hasta mover un contacto para conseguir una entrada o resolver un lío. Suena muy de calle y de confianza, como decir: hágame el cruce, écheme la mano.

"Ve, parcero, haceme la vuelta y preguntá si todavía hay boletas pa’l concierto, que yo te pago la entrada y hasta la pola."

Echar el plato maluco

Se dice cuando alguien se pone a soltar un chisme torcido, exagerado o directamente inventado, de esos que se riegan en la esquina y en la plaza como si fueran noticia. Es como “meter cuento” pero con sabor caucano y con mala leche. Úsala para señalar al que habla por hablar y enreda a todo el mundo.

"Mijo, no le coma cuento a Paco con lo del ovni, ese man vive echando el plato maluco pa’ que todos se asusten."

Quedarse huerto

Se dice cuando alguien se queda sin un peso, pelado de plata, después de gastar de más o de que le salga un chasco. Es como quedar en ceros, sin para el bus ni pa' un tinto. La imagen es buena: un huerto vacío, sin nada que recoger. Duele, pero pasa.

"Parce, entre la rumba, el taxi y la empanada de madrugada, me quedé huerto, hoy me toca fiar el tinto y caminar."

Mamola

Se usa para cortar de raíz una idea o una petición: es un no rotundo, tipo ni lo sueñes, ni por el putas, olvídalo. Va con tono burlón y a veces con risa, como diciendo qué cuento tan bravo. En el Cauca suena bien de calle y sirve para bajarle el humo a cualquiera.

"¿Que te van a prestar la moto sin gasolina y sin papeles? Mamola, mijo, mejor váyase a pie."

Tejo

En el Cauca, tejo se usa para hablar de una bici vieja y medio hecha polvo, de esas que chillan, se aflojan solas y aun así te sacan del apuro. No es precisamente una bici fina, pero sirve para ir al pueblo, al trabajo o a la tienda por lo básico. Fea, sí. Fiel, también.

"Parce, ese tejo ya va pidiendo jubilación, se le sale la cadena cada dos cuadras y ni frena. Igual súbase, que toca bajar al pueblo por el arroz."

Vitrola

En el Cauca se le dice vitrola a la persona que no para de hablar y repite lo mismo una y otra vez, como disco rayado. Sirve para vacilar al que se pega del cuento, mete chisme y no suelta el tema ni pa’ respirar. No es el insulto más pesado, pero sí deja claro que ya cansó.

"Parce, John anda re vitrola hoy, me tuvo como una hora con el mismo cuento del vecino y yo ya ni sabía dónde meterme."

Darse el toque

En el Cauca se usa para decirle a alguien que se anime y se lance a hacer algo, sobre todo si le da sustico o está dudando. Es como un empujoncito amistoso: deja la pena, arriesga y prueba. Sirve para invitar a comer, bailar, hablarle a alguien o meterse a un plan nuevo. Suena bien de parche.

"Mano, date el toque y súbase a la chiva, que esa vuelta no muerde. Si no se anima hoy, mañana va a estar contando el cuento con arrepentimiento."

Quedarse en la isla

Se dice cuando alguien se queda colgado en medio de una explicación, una conversación o una situación, como si se le hubiera ido el hilo y ya no supiera ni por dónde iba. Es ese momento en que la mente se queda en blanco y uno empieza a rellenar con palabras a ver si cuadra. Pasa más de lo que uno admite.

"En la exposición, Juan se quedó en la isla y empezó a decir cualquier cosa, y el profe: ¿mijo, usted sí hizo el trabajo o qué?"

Echar lora

Se dice cuando alguien se pone a hablar y hablar, echando cuento o metiendo carreta, a veces puro chisme. También puede ser armar bulla por algo mínimo, como un loro que no se calla. En Cauca suena bien de barrio y sirve para cortar a la gente intensa con cariño, o con fastidio.

"Ve, dejá de echar lora con lo de la loza, si fue un plato y ya estás haciendo bulla como si se hubiera caído la casa."

Muralear

Verbo callejero para decir que te vas a pasar el día haciendo murales o metido en el plan de graffiti: buscar pared, bocetar, tirar color y dejar la firma del parche. A veces es arte serio y otras es solo parchar entre latas y fotos para el Instagram. Si te gusta el aerosol, esto es tu paseo.

"Parce, caigamos a muralear el sábado en el parque, yo llevo las latas y usted la escalera. De una dejamos esa pared toda brutal y nos parchamos con la gente del combo."

Estar como aguado

En el Cauca se le dice a alguien que anda sin energía, medio desganado o con la actitud floja, como si estuviera diluido. Puede sonar a que está lento, apagado o que no reacciona, a veces por sueño, guayabo o pura pereza. No es precisamente un piropo, pero da risa cuando lo sueltan en confianza.

"Ve, parcero, hoy estás como aguado, ni pa’ pelear por la última empanada. ¿Qué fue, trasnochó o le dio el guayabo?"

Dulce de caña

Piropo bien meloso para decir que alguien te parece muy lindo, agradable o que tiene un encanto que engancha. Es como llamarle “un amor”, pero con sabor a caña y a pueblo. Se suelta con cariño, a veces con coqueteo suave, y suele ir con sonrisa y mirada cómplice.

"Vea pues, ahí viene Lina con esa risa. Esa pelada es un dulce de caña, uno la ve y se le arregla el día de una."

Rey del aguardiente

Apodo para el parcero que cae a cualquier plan y ya trae el ambiente armado. Siempre aparece con una botellita de aguardiente, reparte tragos, pone música y logra que hasta el más tímido termine bailando. Se dice con cariño y un toque de recocha, como diciendo: este man es el patrocinador oficial de la rumba.

"Llegó Juancho con la mochila sonando a vidrio y todos: rey del aguardiente. En dos canciones ya tenía a media cuadra bailando y brindando como si fuera diciembre."

Estar parchingue

En el suroccidente de Colombia se usa para decir que alguien está relajado y a gusto, sin afán ni estrés, normalmente parchando con amigos. También puede sonar a que todo va bien, que estás en tu mejor vibra. Es jerga bien callejera, de plan tranquilo, música, charla y cero drama. Una belleza.

"¿Y Juan qué? Está en el parque parchando con la guitarra, una pola y los parceros, todo parchingue, como si mañana no existiera."

Tirar trapo

Se dice cuando alguien se pone en plan conquista y empieza a coquetear sin disimulo, tirando indirectas, miraditas y labia para ver si la otra persona copia. Suele salir en fiestas, en la esquina o por chat, cuando ya se nota la intención. No garantiza éxito, pero el intento va con toda la actitud.

"En la rumba de Popayán, Juan se la pasó tirándole trapo a Ana con miraditas y cuento, pero ella solo se rió, siguió bailando y lo dejó en visto."

Siga derecho

Se usa para decirle a alguien que siga de largo y no se detenga, ya sea caminando, manejando o hablando. En charla sirve para cortar la vuelta y pedir que vaya al punto, sin tanta novela ni relleno. Suena firme pero no necesariamente grosero, como un: dale, sin miedo, siga.

"Juan ya iba por la historia del perro, la abuela y el aguacate, y yo: siga derecho, mijo, que aquí vinimos fue por el chisme bueno."

¡Qué porque ni qué nada!

Expresión bien cortante para parar en seco un “¿por qué?” o cualquier excusa. Es como decir: no me vengas con razones, ya está decidido y punto. Se suelta cuando alguien insiste demasiado y tú no vas a dar explicaciones, porque no te da la gana o porque ya no hay vuelta atrás. Y sí, suena a portazo verbal.

"Pero mamá, ¿por qué no vamos a la fiesta? ¡Qué porque ni qué nada! Hoy nos quedamos en la casa, cafecito y novela, y el que joda lava los platos."

Efecto tamalito

Dicho en broma cuando te metes tanta comida, sobre todo tamal caucano, que quedas pesado y lento, como si en vez de caminar fueras rodando. Se usa para hablar de un atracón rico que te deja en modo sofá, con la barriga feliz y cero ganas de moverte. No es ciencia, es pura gula sabrosa.

"Parce, me bajé dos tamales con ají y ahora tengo efecto tamalito, quedé tieso en el sofá y ni pa' pararme por agua."

Parcera

Forma muy colombiana de decir amiga, colega o pana, con vibra de confianza y cercanía. Se usa para llamar a una mujer con la que hay buena onda, ya sea del parche, del barrio o del estudio. En Cauca se oye un montón y suena bien de casa, como de amistad real y sin poses.

"Parcera, deje la pereza y caiga al parche, que hoy hay rumba y después nos vamos por unas empanadas, ¿sí o qué?"

Emparrandar

Verbo bien fiestero para decir que te vas a pegar una parranda sin freno. Es salir a beber, bailar, cantar y alargar la noche hasta que el cuerpo diga basta. Se usa cuando el plan no es una cervecita tranquila, sino desorden sabroso, música a todo volumen y amanecer con ojeras.

"Este finde nos vamos a emparrandar en la finca de Juanito, lleve guaro y parlante porque eso se va a prender duro y los vecinos van a quedar bravos."

Estar amañado

Se dice cuando alguien ya se acomodó y está tan a gusto en un sitio que no se quiere ir ni a palo. Es como sentirse en casa, con la gente y el plan que le gusta, sin afán. En Colombia se oye bastante y suena bien cálido, como de parche tranquilo.

"Ve, vos llegaste por una semana y ya llevás un mes. Con ese cafecito y la hamaca, estás amañado acá y no te saca nadie."

Estar al acecho

Se dice cuando alguien está pendiente, vigilando o esperando el momento para enterarse de algo o pillar a alguien en algo. Puede ser en plan curioso, chismoso o medio desconfiado, como quien no se mete pero tampoco se pierde nada. Vale tanto para un chisme como para una oportunidad. Suena a ojo avizor total.

"Pilas, parce, Jacinto anda al acecho desde temprano, fijo ya se olió el bochinche de la fiesta y está esperando que alguien suelte el cuento completo."

Ser el parche

En el Cauca y en buena parte de Colombia se dice de alguien que es el plan en persona: el que arma la vuelta, pone el ambiente y siempre sale con una idea bacana para parchar. No es solo ser chistoso, es ser el que hace que el grupo se mueva. Si te dicen eso, vas ganando.

"Íbamos aburridos en la casa y Juan apareció con parlante, gaseosa y la idea de ir al río. Armó el plan en dos minutos. Ese man sí es el parche."

Escribir trocha

Se dice cuando te pones a escribir sin filtro, a lo que salga, dejando que la cabeza y el corazón manden. Es soltar la mano y tirar palabras como vengan, sin preocuparte mucho por la forma ni por si suena bonito. Ideal para desahogarte o sacar ideas en bruto. A veces queda oro, a veces un enredo sabroso.

"Me dio la madrugada y me puse a escribir trocha en el cuaderno, y cuando amaneció tenía tres páginas de desahogo y un verso medio torcido, pero bien sentido."

Estar en la juega

Se dice de alguien que está bien pilas y enterado de todo: las vueltas, los chismes, los planes y quién se mueve con quién. También vale para el que está atento y no se deja coger fuera de base. En Cauca suena a estar conectado con el parche y con la calle. Y sí, da un poquito de envidia.

"¿Y Camila cómo supo lo del toque antes que todos? Parce, esa vieja siempre está en la juega, ya habló con medio mundo y armó el parche en cinco minutos."

Quedar chirlado

Expresión usada para decir que alguien queda todo confundido, aturdido o medio ido después de algo que lo deja loco, ya sea una noticia, un susto o una sorpresa muy brava. Es como si la cabeza se le apagara un ratico y no supiera ni qué decir ni para dónde mirar, y la verdad suena bastante gracioso.

"Al profe le dijeron que la rectoría venía a la clase y el man quedó chirlado, se le olvidó hasta cómo se llamaba y empezó a explicar el tema equivocado todo nervioso."

Mina a mili

Se dice cuando algo se descontrola y pasa de tranqui a intenso en dos segundos. Un plan que pintaba suave y termina vuelto un mierdero, con adrenalina, sorpresas y todo el mundo alborotado. También vale para situaciones que se ponen pesadas o peligrosas de golpe. Es bien de calle y suena a alerta: ojo, esto ya se fue a mil.

"Íbamos a tomar una pola relajados y eso se volvió mina a mili, llegó medio barrio, pusieron reguetón duro y terminamos pidiendo empanadas a las 4."

Echar el cuento

Se dice cuando alguien se pone a hablar bonito para enamorar, convencer o sacar ventaja, metiendo carreta con una historia bien armada. Es la labia en modo turbo, con promesas, piropos y mucha seguridad, aunque a veces sea puro cuento. En el Cauca se oye para el que conquista o vende humo con estilo.

"Ese man se puso a echar el cuento en la tienda y salió con fiado, ñapa y hasta el número de la cajera, todo con esa labia brava."

Hacer el negocio redondo

Se dice cuando alguien hace una jugada que le sale perfecta y termina ganando más de lo esperado. Es como cerrar un trato sin perder ni una, con ganancia limpia y cara de yo sabía. Puede sonar a admiración o a sospecha, según el tono. Vamos, que el man la hizo bien y se forró.

"El man compró la moto barata, la arregló con dos repuestos y la vendió al doble. Quedó feliz, hizo el negocio redondo y hasta invitó empanadas."

Arrozudo

En el Cauca se le dice a alguien con una suerte descarada, de esos que caen parados siempre y les salen planes, premios o favores sin mover un dedo. Es como tener imán para lo bueno, tipo llegar de último y aun así quedar en primera fila. Da un poquito de envidia, pero también risa.

"Ese man es re arrozudo, llegó cuando ya no había boletas y aun así lo metieron VIP, le dieron silla al frente y hasta le regalaron el postre."

Caminar de andén a andén

Se dice de alguien que anda dando vueltas sin rumbo, pasando de un lado a otro como si no tuviera nada claro qué hacer. Es el típico que va por la calle mirando pa’ todos lados, perdiendo el tiempo o medio desubicado. Suena muy de regaño suave, de esos que te sueltan con una risita.

"Vea pues a Juan, otra vez caminando de andén a andén por el parque, como si estuviera buscando señal. ¡Y el mercado en la casa esperando!"

Tener la lechona

En el Cauca se dice cuando tienes un hambre brava, de esas que te suena la panza y ya te comerías hasta el menú del vecino. Es como decir que vienes en modo lobo y necesitas comida ya, sin charla. Suena bien de calle y con sabor a antojo, porque la lechona es cosa seria.

"Parce, desde el desayuno no he probado bocado y ya tengo la lechona. Caigamos donde Doña Luz por empanaditas y un tinto, porque me estoy viendo borroso."

Qué chimba

Expresión muy colombiana para soltar cuando algo te parece buenísimo, una chulada, de esas cosas que te dejan con la boca abierta. Sirve para celebrar un plan, una vista, una canción o cualquier detalle que esté brutal. Es bien de calle y suena cercana. Ojo, según el tono puede sonar vulgar, pero tiene su encanto.

"Parce, subimos al mirador en Popayán y el cielo se puso naranja y morado, qué chimba. Hasta el man de los tintos se quedó mirando como bobo."

Ser palo lado

Se dice de alguien que vive despistado, como en modo avión, y se le van las cosas más obvias. Es esa persona que anda en las nubes, se pierde fácil o reacciona tarde, pero sin mala intención. En el Cauca suena bien de parche, medio regaño y medio cariño, según el tono.

"Ve, Juan, ¿otra vez metiste las llaves al bolsillo del pantalón que echaste a lavar? No jodás, vos sí sos palo lado, pues."

Estar más caliente que mote

Se dice cuando alguien está que echa humo de la rabia, súper bravo o alterado, como para no acercarse ni con un palo. Lo de “mote” alude a una comida bien caliente, así que la comparación es clara: si estás más caliente que eso, estás a punto de explotar. Úsala con confianza, pero con distancia.

"Parce, cuando Juanito vio las fotos de la fiesta y a él ni lo invitaron, estaba más caliente que mote. Yo me hice el loco y me abrí."

Andar ratón zurdo

Se dice cuando alguien anda medio ido, despistado o desorientado, como con la cabeza en otra parte. Puede ser por trasnocho, guayabo, sueño o simplemente porque no está poniendo cuidado. Es ese modo automático en el que caminas, hablas y hasta respondes, pero por dentro sigues en la luna.

"Después de la fiesta, Juan anda ratón zurdo, se montó al bus equivocado y todavía pregunta por las llaves del carro que dejó donde la tía."

Picar el ojo

Se dice cuando le haces un guiño a alguien con intención de coquetear, como tirando la indirecta con la mirada. Es ese gesto rápido de complicidad que puede significar desde me gustas hasta tranqui, yo me encargo. En Cauca se usa mucho en plan juguetón, pero ojo, que si no hay confianza puede sonar medio atrevido.

"En la fiesta, apenas llegó mi crush, le piqué el ojo desde la otra esquina y el man se rió, se me acercó y me dijo que ya me había pillado la vuelta."
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