Se dice cuando alguien se queda colgado en medio de una explicación, una conversación o una situación, como si se le hubiera ido el hilo y ya no supiera ni por dónde iba. Es ese momento en que la mente se queda en blanco y uno empieza a rellenar con palabras a ver si cuadra. Pasa más de lo que uno admite.
"En la exposición, Juan se quedó en la isla y empezó a decir cualquier cosa, y el profe: ¿mijo, usted sí hizo el trabajo o qué?"