En Colombia se usa para pedir o hacer un favor, un mandado o una gestión, a veces medio informal o con maña. Puede ser desde ir por algo hasta mover un contacto para conseguir una entrada o resolver un lío. Suena muy de calle y de confianza, como decir: hágame el cruce, écheme la mano.
En Risaralda y por ahí en Colombia, hacer la vuelta es ir a hacer un mandado o una diligencia, a veces medio improvisada. También se usa para hablar de un favor o un trámite rápido, tipo ir, resolver y volver. Según el tono, puede sonar a algo medio escondido, pero no siempre es turbio.
En la Costa Caribe de Colombia se dice cuando alguien te hace un mandado, un favor o te resuelve una diligencia rápida. Suele ser algo informal, de confianza, tipo entre panas. A veces también suena a favor medio discreto, como de no hacer muchas preguntas. Es de esas frases que sirven pa' todo.
En Boyacá se dice cuando vas a salir a hacer un mandado, una diligencia o una vuelta rápida por ahí. No es que te pongas a dar vueltas como trompo, es más bien ir, resolver y volver. Suena casero y bien de pueblo, de esos planes corticos que igual te dejan con chisme y algo pa' picar.
En Honduras se usa para decir que te hacen un favor o te echan una mano con algún mandado, trámite o vuelta pendiente. Es como: yo me encargo, yo te lo resuelvo. Suele sonar bien de compas, de barrio, y aplica para cosas normales, no para meterte en líos pesados. Y sí, salva el día.
En Cundinamarca se usa para hablar de resolver un pendiente específico, casi siempre algo que implica trámite, favor o compra medio complicada. Es como decir que vas a gestionar algo que no es tan directo, que toca moverse, preguntar, cuadrar plata o contactos. Suena a misión pequeña del día, pero con su toque de esfuerzo y picardía criolla.
En Antioquia se usa para hablar de hacer un trámite, una diligencia o resolver algún asunto, muchas veces con ese saborcito de negocio medio clandestino o movida por debajo de cuerda. Puede ser desde pagar un recibo hasta cuadrar un negocio raro. Es muy paisa, muy de andar siempre en algo, exprimiéndole las horas al día sin descanso.
En Nariño se dice cuando alguien se las ingenia para resolver algo por debajo de cuerda: un favor, un trámite, un arreglo o una jugada medio discreta para que todo salga. No siempre es ilegal, pero suele tener ese saborcito de viveza. Vamos, que le encontraste la comba al palo y salió redondito.
En el Valle del Cauca, hacer la vuelta es hacer un mandado o una diligencia, o sea, ir y volver resolviendo algo. Puede ser desde pagar un recibo hasta ir por un encargo. A veces también se usa para decir que ya se hizo el favor o el trámite. Es de esas frases que suenan simples, pero te salvan el día.