En el Cauca se usa para decirle a alguien que se anime y se lance a hacer algo, sobre todo si le da sustico o está dudando. Es como un empujoncito amistoso: deja la pena, arriesga y prueba. Sirve para invitar a comer, bailar, hablarle a alguien o meterse a un plan nuevo. Suena bien de parche.
"Mano, date el toque y súbase a la chiva, que esa vuelta no muerde. Si no se anima hoy, mañana va a estar contando el cuento con arrepentimiento."