Estar aguja

Se dice cuando estás misio, sin un sol y con la billetera en modo desierto. Vamos, que andas en la lona y cualquier gasto te duele. En Áncash se suelta mucho para explicar que no hay plata ni para lo básico, y toca hacer malabares hasta fin de mes. Duele, pero es real.

"Causa, hoy no salgo ni a la esquina, estoy aguja mal y no me alcanza ni pa' las canchitas del cine."

Estar churruqueado

Se dice cuando alguien está reventado, sin pilas y con el cuerpo hecho bolsa, normalmente después de una paliza física. Puede ser por caminar horas, chambear duro o pegarse un viaje eterno. Es una forma bien de la sierra de decir que ya no das más y solo quieres tirarte a dormir. Y sí, suena chistoso.

"Después de la caminata por la laguna, el Pepe quedó churruqueado, se tiró en la cama con la casaca puesta y no se levantó ni para cenar."

Chapa tu imperial

Se dice para avisar que se viene algo pesado y más vale agarrarse bien, mental o literalmente. Es como un “prepárate, que esto se pone bravo” con sabor bien peruano. Lo de “chapa” va por agarrar, y “imperial” suena a pose de grandeza, como si te afirmaras con estilo antes del golpe.

"Causa, dicen que hoy revisan cuadernos y toman oral de la nada, así que chapa tu imperial y no te me duermas en clase."

Meter floreo

En Áncash se dice meter floreo cuando alguien se pone a adornar una historia, una excusa o un cuento con puro detalle de más para quedar bien, zafarse de un problema o conseguir algo. Vamos, chambea más la lengua que la verdad. No siempre es mala onda, pero se nota cuando es puro floro.

"Profe, el Juan metió floreo bravazo diciendo que se le fue el internet, que el gato apagó la compu y por eso no entregó la tarea."

Estar llenecito

Se dice cuando ya estás bien lleno después de comer, en plan que no te entra ni una papa más. Es como estar satisfecho pero con diminutivo cariñoso, sin drama, solo felicidad gastronómica. Típico después de un buen plato casero, cuando la tía o la abuela te sirve “un poquito más” y tú ya estás al límite.

"Tía, ya no me sirvas más, estoy llenecito. Me metí ceviche, cancha y hasta mazamorra, ahora solo quiero tirarme en el sillón y no moverme."

Estar en la papa

En Áncash se dice cuando alguien está en la gloria, con plata, comodidades o suerte a tope. Vamos, que le está yendo redondo y se está dando la gran vida. También puede sonar a que está bien conectado o bien parado en un sitio. Da un poquito de envidia sana, no te voy a mentir.

"¿Y el Lucho? Desde que entró a la muni ya no sufre por nada, almuerza rico y hasta se fue a Huaraz el finde, está en la papa."

Causa sonri

En Áncash y en el norte del Perú se le dice así al pata que siempre anda con buena vibra y te saca una sonrisa aunque el día esté gris. Es el que rompe el hielo, mete chongo sano y levanta el ánimo del grupo. No es que sea payaso, es que contagia alegría sin esfuerzo.

"Mano, ese pata es un causa sonri, ayer se fue la luz y en vez de quejarnos nos tuvo muertos de risa con sus ocurrencias."

pata

En Perú, pata es tu amigo, tu causa, el compadre con el que te mueves para todo. Se usa para hablar de un colega de confianza, no de cualquiera. Suena bien de barrio y bien cercano, como decir mi bro pero a la peruana. Ojo, también puede ser pierna, pero aquí es pura amistad.

"Ya pe, pata, acompáñame al mercado que quiero choclitos y su ajicito, y de paso nos bajamos una Inca Kola."

Estar bien rayado

Se usa cuando alguien se queda dándole vueltas a algo y termina confundido, inquieto o medio paranoico. Es como estar preocupado porque algo no cuadra o porque te dejaron pensando de más. Muy de conversación cotidiana, de esas que salen después de una charla rara o un comentario con doble filo.

"Mano, después de hablar con mi suegro me quedé bien rayado, siento que me tiró indirectas. ¿Tú crees que ya me agarró mala idea o qué?"

Estar en el limbo

Se dice cuando alguien está despistado, colgado o metido en sus pensamientos y no se entera de nada de lo que pasa alrededor. Vamos, que está como en pausa, mirando al vacío, como si viviera en otro planeta. No es necesariamente insulto, pero sí un toque para que aterrice de una vez.

"Oe, Juanito, ¿otra vez estás en el limbo? Te estoy hablando hace rato y tú mirando al techo como si te pagaran por soñar despierto."

Hacerla de película

Se dice cuando alguien se pone dramático o exagera una situación como si estuviera actuando en una peli. Vale para el que arma show por cualquier cosa, se hace la víctima o le mete demasiado teatro al asunto. No es que esté mintiendo siempre, pero sí que lo está sobreactuando. Y a veces da risa, la verdad.

"En la pichanga, a Carlitos le rozaron el tobillo y se tiró como si lo hubieran atropellado. La hizo de película y todos gritaban: ¡corten, corten!"

Globazo

En Áncash se dice globazo cuando alguien se manda una mentira enorme, de esas que vienen infladas como globo y no se las cree ni el que las cuenta. Sirve para cortar el floro y dejar claro que te están metiendo cuento. No es un simple chisme, es una exageración descarada. Y sí, da risa cuando es muy obvia.

"Ya pues, no te pases, causa: eso de que pescaste un pez más grande que tú es un globazo, ni en tus sueños."

Tacuchi

Se dice de algo que ya está reventado de tanto uso, viejo, gastado y medio hecho trapo. Aplica para ropa, zapatos o cualquier cosa que ya no da más, pero igual la sigues usando por terco o por cariño. Es bien de casa, de barrio, y da risa porque siempre hay alguien aferrado a su cosa tacuchi.

"Oe, bota esa mochila, pe, ya está tacuchi, se le sale todo por el cierre y todavía dices que aguanta pa' la chamba."

Jalarte la pata

En Áncash se dice cuando alguien te da un susto de broma, o cuando hablas en plan supersticioso del típico fantasma que te jala el pie mientras duermes. Se usa mucho para meter miedo jugando, para vacilar al que es bien asustadizo, o para advertir con humor antes de dormir. Da risa, pero de noche pica.

"Ya deja de contar historias de aparecidos, causa, que luego me duermo y siento algo y digo: ya fue, me jalaron la pata otra vez."

Jurar jampa

Se dice cuando alguien suelta una promesa o una historia tan exagerada que no se la cree ni su abuela. Es como jurar con extra, con “jampa” encima, o sea, meterle más cuento del necesario. Sirve para bajarle el humo a quien está chamullando y dejar claro que te suena a floro.

"No me vengas a jurar jampa, pe. Ayer decías que subías el Huascarán en una tarde y hoy ni la combi alcanzaste, causa."

Mechado/a

En Áncash se dice que alguien está mechado cuando anda misio, sin chamba y medio a la deriva, pero igual se manda planes caros como si nada. Es ese compa que no tiene ni para el pasaje y aun así propone full day, chelas y hotel. Da risa, pero también da pena, la verdad.

"El Yoni está mechado desde la otra semana y aun así quiere caer a Huaraz al full day, con chelas y todo, como si la billetera le imprimiera plata."

Chambiando alegre

Se dice de alguien que está trabajando con buena vibra, sin amargarse y hasta vacilándose la jornada. No es que no chambee, al contrario, cumple, pero lo hace relajado, con sonrisa y sin drama. Suele ir con ese tono bien peruano de que la chamba pesa menos cuando hay buen humor. Y sí, da envidia sana.

"Oe causa, mira al pata: desde temprano está chambiando alegre, cantando y barriendo como si fuera su concierto, y encima ya terminó primero."

Jato de las risas

En Áncash y en buen Perú, jato es la casa, el depa o el point donde cae la gente. Si le metes de las risas, ya sabes lo que toca: un lugar donde siempre hay chongo, bromas y carcajadas hasta que te duele la panza. Se usa para invitar o describir un sitio bien alegre y amiguero.

"Causa, hoy caemos al jato de las risas de Miguel, ahí siempre hay chongo, suena la música y terminamos llorando de risa hasta tarde."

Ser chispa

En Áncash, decir que alguien es chispa es llamarle vivo, ingenioso y bien rápido de mente. Es el que se las arregla con lo que haya, resuelve al toque y siempre tiene una salida cuando todo se complica. No es magia, es calle y cabeza. Y sí, da un poquito de envidia sana.

"Se malogró la combi en plena subida y todos paniqueando, pero el Julio es bien chispa: sacó un alambre, ajustó dos cosas y en cinco minutos ya estábamos rumbo al mercado."

Estar palta

En Áncash y en buena parte del Perú, estar palta es estar con roche, o sea, muerto de vergüenza o incómodo por una metida de pata. También vale cuando te sientes expuesto y no sabes ni dónde mirar. Es bien de calle y suena suave, pero te deja clarito que la situación fue un papelón.

"Me saludó el profe y yo le dije papá, causa. Todo el salón se mató de risa y yo, palta total, queriendo desaparecer ahí mismo."

Angelito

Se le dice a alguien con tono burlón o pícaro cuando se hace el inocente, como si no rompiera un plato, pero tú sabes que tiene calle y sus mañas. Es el típico que pone cara de yo no fui mientras ya se mandó la travesura. Suena cariñoso, pero lleva su jalón de orejas escondido.

"No te hagas el angelito, Mario, si te vi escondiendo la canchita detrás del sofá y luego diciendo que fue el perro."

Estar achacado

Se dice cuando alguien anda con achaques, dolorido o medio enfermo, como si el cuerpo le pasara factura. Puede ser por una gripe, por el frío o por haberte exigido de más y amanecer tieso. Es bastante común para sonar dramático con humor, rollo: hoy no rindo ni para cargar el celular.

"Causa, ayer me metí su fulbito y hoy estoy achacado, me duele hasta el alma. Si me llaman pa’ salir, diles que ya fui, estoy en modo abuelo."

Ser un dedo

En Áncash se le dice así a alguien que es bien soplón, el típico que no aguanta un secreto ni cinco minutos. Anda metido en el chisme, suelta la info y te quema sin querer o queriendo. Vamos, el que te deja mal parado por bocón. Útil para identificar al que hay que tener lejitos.

"No le digas nada a José del viaje, causa. Ese pata es un dedo y en una ya lo está contando en el grupo de la promo."

Chambeque

En Áncash se dice cuando, sin planear nada, se arma una fiesta improvisada de esas que empiezan con una chela tranquila y acaban con música a todo volumen, baile y medio barrio metido. Es el plan que nace de la nada y se descontrola bonito. Si hay chambeque, olvídate de irte temprano.

"Fuimos al cumple de Juanito a saludar nomás y se armó un chambeque bravaso, con huayno a todo volumen y la vecina bailando como si fuera su boda."

Llavear

Verbo bien de la calle para decir que alguien se las ingenia y arregla algo a la mala, con lo que haya a la mano. No es un arreglo fino ni de técnico, es más de improvisar y salir del paso con maña. Si queda funcionando, ya fue. Y a veces hasta queda mejor de lo esperado.

"Se malogró la chapa de la puerta y ya estaba renegando, pero mi viejo la llaveó con un alambrito y una moneda. Cerró perfecto y encima se hizo el canchero."

Cherman

En Áncash le dicen cherman a alguien que es buenazo en lo suyo, bien diestro, como si tuviera turbo. Se usa para soltarle flores a un pata que la rompe jugando, chambeando o arreglando cualquier cosa. Es un piropo callejero, simple y directo, de esos que te suben el ego en una.

"Oe, ese Juanito pa' la pelota es un cherman, se pasea a todos y ni con dos defensas lo paran, causa."

Mandarse una pollada

Expresión que significa organizar un evento o reunión para recaudar fondos vendiendo pollo frito y cervezas. Típicamente se ameniza con música y mucha sazón.

"Para juntar dinero para el viaje de promo, nos vamos a mandar una pollada este sábado en casa de Lucho. ¡Traigan hambre y ganas de bailar!"

Hacer la guampa

En Áncash se dice cuando alguien se las arregla para zafar de un problema usando maña, viveza y un toque de trampa. No es exactamente ser un genio, es más bien ser bien creativo para salir del paso, aunque sea con cuento y cara dura. Se usa mucho para hablar de excusas, atajos o jugadas medio chuecas.

"El pata llegó tarde y, en vez de aceptar la falta, hizo la guampa y le metió floro al profe con que se le volcó el micro en el cuaderno y por eso no trajo la tarea."

Meterse su huayno

En Áncash se dice cuando alguien se manda a bailar huayno con ganas, bien metido en la música y sin vergüenza. No es que “se lo meta” literal, es como decir que se lo goza y se luce en la pista, sobre todo en fiestas patronales con banda y chelas. Si lo dices, es porque el pata está encendido.

"En la fiesta patronal, el Manuel se metió su huayno con la vecina, zapateando duro y dando vueltas como trompo. La banda sonaba fuerte y el pata no soltaba la pista ni por la chela."

Estar aguja

Se dice cuando estás sin plata, misio total, en modo supervivencia. Es ese momento en que revisas los bolsillos y solo sale pelusa, y te toca contar moneditas para el pasaje o el pan. Muy de calle, bien directo, y sirve tanto para quejarte como para avisar que hoy no invitas ni el agua.

"Causa, hoy no me pidas ni pa' la gaseosa, estoy aguja mal. Si junto unas monedas, con suerte me alcanza para el pasaje y ya fue."

jato

En Áncash y en buena parte del Perú, jato es una forma bien callejera de decir tu casa, tu depa o tu cuartito, o sea, donde caes a descansar. También puede ser el lugar donde te juntas con la gente de confianza. Suena cercano y relajado, como decir mi rincón.

"Ya fue la chamba, causa: nos vamos al jato, ponemos unos huaynos y de paso rajamos un toque de la vecina, ¿ya?"

Estar de lo más chill

Se dice cuando alguien está tranquilazo, relajado a tope, en su rollo y sin ganas de que le metan drama. Es como estar en modo vacaciones aunque sea martes y tengas mil cosas pendientes. Lleva ese toque Spanglish de chill, pero se entiende al toque y queda bien para describir a alguien cero estrés.

"Después del ceviche y una siesta brava en la playa, Lorenzo estaba de lo más chill, tirado en la hamaca, y ni el vendedor de helados lo movía."

Jatear

Verbo coloquial para decir dormir o irse a dormir, normalmente cuando ya estás reventado y te vas a caer de sueño. Es de esas palabras que suenan a que te desplomas en la cama y apagas el mundo. Se usa mucho en plan casual entre amigos, como quien dice me voy a la piltra y listo.

"Causa, ya son las diez y mañana chambeo temprano, así que me voy a jatear de una antes de quedarme frito en el sillón."

Profundinauta

Se le dice al que se queda dormidazo en cualquier parte y en cualquier momento, como si se metiera a bucear en lo más hondo del sueño. Suele usarse en plan broma cuando alguien se apaga en el bus, en una reunión o hasta parado. No es insulto, pero sí suelta su buena cargada.

"Estábamos chismeando en el bus pa' Huaraz y Mario, de la nada, se volvió profundinauta y empezó a roncar como si el motor estuviera fallando."

Pareces un cholo pescador

Frase bien de chacota para vacilar a alguien cuando se pone ropa “típica” o de abrigo, tipo gorro de lana, poncho o chompa, pero combinada fatal y con cero estilo. Es como decirle que va disfrazado o hecho un mamarracho. Ojo, puede sonar clasista según el tono y con quién lo sueltes.

"Llegaste con poncho, gorro y botas de jebe en pleno sol, pareces un cholo pescador. Ya pues, cámbiate antes de que te vean en la plaza."

Lamer de llokalla

En Áncash se le dice así al chibolo que vive figureteando y haciendo show para que lo miren, aunque quede medio payaso. Va de intenso, se mete en todo y hasta se humilla con tal de caer bien o ganarse aplausos. Es como el que anda lamiendo botas, pero versión juvenil y bien de barrio.

"Ese Luis es un lamer de llokalla, en el tono se subió a cantar, a bailar y hasta a hablar quechua con tal de que todos lo miren."

Hazla linda

Frase bien peruana para decirle a alguien que haga algo bonito y bien hecho, con ganas y sin chambonear. Es como pedir que se esmeren, que no lo hagan a la volada ni con truco. Se usa mucho entre patas cuando quieres que el resultado salga de lujo. Y sí, suena a reto cariñoso.

"Ya pe, si tú vas a hacer el ceviche, hazla linda pues, causa. Échale su ají, su limoncito y que alcance para todos, que acá nadie come aire."

Cumplir con canchita

Se dice cuando cumples con lo que te toca, pero encima te mandas un extra, como para quedar bien y lucirte un poquito. No es solo hacer la tarea, es hacerla con yapa: llevas lo que prometiste y además caes con algo más rico. Queda bien en reuniones, favores y cualquier plan con gente.

"En la junta me tocaba llevar el pollo y ya, pero caí con su ajicito y unas chelas heladitas. Así es, pues, hay que cumplir con canchita."

Ganarse el michi

Se dice cuando te ganas la confianza y el cariño de alguien a punta de buena onda, favores o estar ahí cuando toca. Ya no eres un cualquiera, eres de la casa, como el michi que se pasea sin pedir permiso y nadie lo corre. Sirve para amigos, suegros, vecinos o hasta el jefe, si te lo curras.

"Le llevé unas chelas a la tía y le arreglé el WiFi, ya me gané el michi. Ahora caigo a su casa y me sirve ceviche como si fuera su sobrino."
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