Se dice cuando alguien está reventado, sin pilas y con el cuerpo hecho bolsa, normalmente después de una paliza física. Puede ser por caminar horas, chambear duro o pegarse un viaje eterno. Es una forma bien de la sierra de decir que ya no das más y solo quieres tirarte a dormir. Y sí, suena chistoso.
"Después de la caminata por la laguna, el Pepe quedó churruqueado, se tiró en la cama con la casaca puesta y no se levantó ni para cenar."