En Áncash se dice cuando alguien se manda a bailar huayno con ganas, bien metido en la música y sin vergüenza. No es que “se lo meta” literal, es como decir que se lo goza y se luce en la pista, sobre todo en fiestas patronales con banda y chelas. Si lo dices, es porque el pata está encendido.
"En la fiesta patronal, el Manuel se metió su huayno con la vecina, zapateando duro y dando vueltas como trompo. La banda sonaba fuerte y el pata no soltaba la pista ni por la chela."