Qué significa
Se dice de alguien que tiene el libro abierto y pone cara de aplicado, pero en realidad no está leyendo nada. Está más pendiente de lo que pasa alrededor que del texto, como el tero, que vive en modo alarma mirando para todos lados. Ideal para bardear con cariño al que se hace el estudioso y no caza una.
Ejemplos de uso
"Mirá a Juan, tiene el apunte abierto hace una hora y no pasó de la primera línea. Está leyendo como un tero, mirando quién entra y quién sale."
"Dejate de joder, flaco, estás leyendo como un tero desde las ocho. Cerrá el libro y andá a tomar aire."
"La profe cree que estoy re metido en la lectura, pero en realidad estoy leyendo como un tero. Me entero más de los chismes del aula que de lo que dice el texto."
De dónde viene
Viene del bicho tero, ese pájaro de campo que cada dos por tres pega un grito y mira para todos lados como si le debieran plata. En Argentina se dice del que tiene el libro abierto pero la cabeza en otro lado, igualito al tero que no para de chequear el horizonte. Se popularizó entre estudiantes para cargar al que se hace el estudioso y no caza una mosca.