Se le dice a alguien que se duerme en cualquier parte, sin ponerse exquisito: en el piso, en una silla, en la hamaca o donde lo agarre el sueño. En La Guajira el chinchorro es sagrado, así que la frase pinta a ese que cae rendido como si cargara chinchorro invisible. Suena a vacile, no a insulto serio.
"Oye, el Juancho se quedó frito en el andén con la mochila de almohada. Ese man sí es piso de chinchorro, donde lo coja la noche, ahí mismo se apaga."