En Sonora se dice cuando alguien llega con el cotorreo prendido y trae puro chiste, relajo y ocurrencias. Es esa persona que te saca la risa sin esfuerzo, como si trajera la medicina contra el aburrimiento en la bolsa. No siempre es burla, a veces nomás es buen humor bien pegajoso.
"¿Ya llegó la Carla? Esa morra siempre trae la cura, se avienta dos historias y hasta el profe termina riéndose en vez de regañarnos."