Se dice de alguien que va a paso de tortuga y tarda la vida en hacer cualquier cosa. Es una comparación exagerada, como si cada tarea fuera cruzar un glaciar con mochila y mate en mano. Sirve para meter prisa con humor y un poquito de picante, sin llegar a insulto serio.
"Dale, Jorge, ya van dos horas con la tarea y ni arrancaste. Sos más lento que un glaciar, che, terminá de una vez que se hace de noche."