Se usa cuando vas a vigilar algo por encima, sin estar pegado como una lapa. Es como decir que estarás pendiente, pero relajado, sin drama ni obsesión. Sirve para personas, cosas o situaciones. No eres un guardaespaldas de película, solo alguien que mira de reojo y controla que no se líe parda.

"Tú vete tranquilo a la playa, que yo le echo un ojo a la casa y al gato, no se te vaya el minino de parranda por la azotea."

Se usa para pedirle a alguien que vigile, cuide o revise algo por un rato, sin ponerse intenso. Puede ser desde checar el celular mientras vas al baño hasta estar al pendiente del rancho o de los chamacos. Es súper común en todo México, pero en Chiapas suena bien de compas, bien tranquilo.

"Oye compadre, échale un ojo al rancho tantito, ¿va? Voy a la feria del pueblo y regreso al ratito, no me vayan a dejar sueltas las gallinas."

Se usa para decir que vas a vigilar algo o a estar pendiente, pero sin obsesionarte. Es como prometer que mirarás de vez en cuando, con calma, si no se te olvida. Sirve para cosas serias o para puro compromiso, y hay que admitir que a veces es más promesa que realidad.

"Deja la moto ahí, que yo le echo un ojo mientras tú vas a buscar las birras y el hielo, pero si se la llevan no me eches la culpa, ¿oíste?"

Cuando necesitas vigilar algo o a alguien, pero sin comprometerte mucho. Vamos, es como ser el Sherlock Holmes pero desde tu hamaca.

"Güey, échale un ojo al asador mientras voy por más chelas, no quiero que se nos quemen las carnes."

Se dice cuando vas a mirar algo rápido, revisar por encima o quedarte pendiente de una situación. Puede ser desde checar un mensaje hasta vigilar que no se arme el desmadre. No es que te vuelvas detective, es más bien un vistazo con intención. Y sí, a veces es puro chisme con pretexto.

"Ahorita regreso, voy a echarle un ojo a la olla del pozol, no vaya a ser que se queme mientras ustedes andan de cotorreo."

Se usa cuando le pides a alguien que vigile algo o a alguien, pero sin ponerse en modo guardia nacional, más bien pendiente y pilas. Es como decir que esté atento por si pasa algo raro. Suena relajado, pero igual la persona queda medio responsable, así que tampoco es cualquier cosa.

"Voy a la fiesta, pero échale un ojo a mi perrito, que el bicho es más ladilla que el vecino y capaz se lanza a comerse todas las arepas de la mesa"

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!