Dicho muy de pueblo para soltarle a alguien que está terco, cabezota y que no hay manera de moverlo de su idea. Como un garbanzo rebelde que se queda ahí, duro y dando guerra en el cocido. No es insulto gordo, más bien una pullita con gracia para el colega que se emperra.
"Venga, deja de discutir y prueba el queso manchego, que estás hecho un garbanzo y no hay quien te saque de tu idea."