En Bolívar se dice cuando te vas a jugar una pichanga de fútbol, casi siempre un domingo, con los panas y sin tanta seriedad. Es el plan de barrio para sudar un rato, vacilar, picarse lo justo y después quedar hablando paja como si fueran profesionales. Si hay balón y ganas, ya hay dominical.
"Epa, ¿te vienes a echar una dominical en la cancha? Lleva agua y las medias, que hoy sí vamos a darle candela al balón hasta que se ponga oscuro."