Se dice cuando alguien se pone a chambear en serio para sacar algo adelante, aunque toque improvisar, hacer malabares y resolver sobre la marcha. Es como decir que se la ingenió y no se quedó mirando. Muy de calle y bien peruana, perfecta para cuando alguien salva la situación con puro esfuerzo y viveza.
"Oe, el carro casi se malogra en plena fiesta, pero mi pata se la chambeó, lo empujó con los causas y llegamos como campeones."