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Qué significa

En Chiapas y por todo el sureste, jalar un pozol es ir por un pozol de cacao bien frío y echarte la plática con quien se deje. No es solo echarte la bebida, es el momento de pausa, el ritual de agarrar fuerza y soltar el chisme. También es la excusa perfecta para refrescar el cuerpo y la mente después de la chinga diaria. Jalar un pozol es un acto de comunidad, un respiro sabroso que se comparte.

Ejemplos de uso

"Ya estuvo de tanta chinga, vámonos al mercado: nos echamos unos taquitos y luego jalamos un pozol bien frío pa’ revivir y seguir el día."
"Ya nos cayó el calorón, comadre: jale un pozol del Chino y nos sentamos en la sombrita a contarnos las últimas."
"Antes de entrarle otra vez al jale, hay que jalar un pozol pa’ no desmayarnos con este sol que derrite neuronas."
Tono
Cariñoso Festivo
Dónde se dice

De dónde viene

Jalar un pozol viene de la tradición chiapaneca de tomar pozol, bebida prehispánica de maíz y cacao, como acto social y energético. “Jalar” en el sur de México significa ir por algo o dirigirse a un lugar, así que la frase captura la acción de ir por el pozol y disfrutarlo. El pozol ha sido bebida de caminantes y trabajadores desde antes de la conquista, y su consumo se volvió un ritual comunitario que persiste hasta hoy.

Otras formas de decirlo

Editores de este término

Un segundo: confírmanos que eres una persona