Se dice cuando alguien se avienta un rollo larguísimo para convencerte, apantallar o zafarse, pero tú ya cachaste que es puro cuento. Puede ser mentira descarada o pura labia para marearte. En Aguas, si alguien está echando choro, básicamente te está vendiendo humo con mucha seguridad. Y sí, a veces hasta da risa.
Se dice cuando alguien se avienta un rollo larguísimo, un discurso o una explicación eterna, ya sea para convencerte, regañarte o nomás por hablar por hablar. Es como soltar labia hasta cansar. Muy de México, y en Guanajuato se oye un montón. Si te lo echan, agárrate porque no acaba rápido.
Se dice cuando alguien se pone a hablar de más y puro rollo, normalmente para apantallar, convencerte o zafarse de algo. Puede ser exageración, cuento inventado o labia barata. Vamos, que te está mareando con palabras en vez de ir al grano. Útil para detectar vendedores de humo en versión chilanga.
Expresión muy usada para cuando alguien se avienta un discurso larguísimo, medio inventado y bien enredado para convencer, zafarse de un problema o quedar bien. Es como echar un rollo pero con más teatro y menos verdad. A veces da risa, pero también cansa cuando ya sabes que todo es puro choro.
Se dice cuando alguien se avienta un rollo bien inventado o exagerado para apantallar, convencer o zafarse de algo. Vamos, puro bla bla con tantita actuación, como si estuviera dando TED Talk en la combi. También aplica para excusas largas que no se las compra ni tu tía la más buena onda.
Se dice cuando alguien se pone a hablar de más, se avienta un discurso larguísimo o te suelta puro cuento para marearte y no llegar al punto. Puede ser chisme, excusas o labia barata. Vamos, que en vez de decirte la neta, te está echando choro y te hace perder el tiempo.
Se usa cuando alguien se avienta un discurso larguísimo, lleno de vueltas y adornos, para convencerte, marearte o zafarse de un problema. El choro puede ser medio falso, medio exagerado o de plano puro humo. Es muy chilango eso de hablar bonito para no decir nada, y la neta a veces hasta tiene su encanto.