Qué significa
Es cuando alguien se embarca en una empresa titánica, idealista y un pelín quijotesca, sobre todo si implica creatividad, letras o luchar contra molinos burocráticos. Nace del espíritu manchego de inventar mundos con la pluma aunque el mundo real te mire raro. Se suelta con media sonrisa y un suspiro de 'allá voy'.
Ejemplos de uso
"Mi primo quiere escribir una novela de mil páginas a mano, dice que va a hacer un Cervantes este verano."
"¿Te has fijado en Paco? Montar una biblioteca rural con sus ahorros es hacer un Cervantes de manual."
"Cuando me puse a recitar poesía en el metro para alegrar el día, un amigo me dijo que estaba haciendo un Cervantes."
De dónde viene
La expresión se inspira en Miguel de Cervantes, autor del Quijote, símbolo del ingenio que se sobrepone a las adversidades con humor y pluma. Se popularizó en círculos literarios y universitarios para describir proyectos ambiciosos y un punto descabellados, saltando luego a la calle para cualquier hazaña que mezcle arte, cabezonería y un toque de locura cuerda.