En San Luis y en buena parte de Argentina, morfarse un sanguche es comerse un sándwich con ganas, sin culpa y a toda velocidad, como si te lo debieras. Morfar es bien lunfardo y suena a bajón de hambre fuerte. Se usa entre amigos, en plan informal, y queda perfecto para después de un partido o una noche larga.
"Salimos del boliche con un hambre criminal y caímos al kiosco a morfarnos un sanguche de milanesa. El mío chorreaba tanto que terminé con la remera hecha un mapa."