Qué significa
Es una forma muy mexicana de decir que el aguinaldo no se vino a empolvar en la cuenta sino a volverse gustito, desmadrito y antojo cumplido. Se usa cuando alguien se lo anda gastando con alegría en regalos, comida, chelas, salidas o caprichos varios, casi siempre con ese brillo de diciembre y la cruda financiera de enero ya formándose en el horizonte.
Ejemplos de uso
"Cayó el aguinaldo y ya ando buscando vuelos baratos, porque me lo voy a gozar: chelas, taquitos y un refri nuevo, aunque luego enero me cobre la factura."
"Ni me hablen de ahorrar porque este año sí me voy a gozar el aguinaldo, aunque en enero ande sobreviviendo a puro huevito."
"Mi prima juró que iba a ser responsable, pero cayó el depósito y ya se estaba gozando el aguinaldo entre perfumes, posadas y una ida a la playa."