Se dice cuando andas reventado, molido, sin energía, como si te hubieran puesto a puro trabajo pesado todo el día. Es bien del sur de Chile y suena a campo, a minga, a cargar sacos y terminar con la espalda pidiendo auxilio. Vamos, que estás para cama y no para conversa.
"Compadre, después de la minga de ayer quedé andando pal lomo, hoy no me levanto ni pa’ ir a comprar pan y eso que la marraqueta me llama."