Qué significa
Se dice cuando te vas a pegar una siesta bien brava, de esas que te dejan nuevo, normalmente después de comer como si no hubiera mañana. En Apurímac suena a plan sagrado: te tumbas un rato y desapareces del mapa. No es dormir por dormir, es recargar el alma. Y sí, da gusto.
Ejemplos de uso
"Mano, ya me reventé el almuerzo, así que me echo una racacha un ratito y no me llamen ni pa’ la foto, ¿ya?"
"Después del sancochado, me eché una racacha que casi me voy de viaje sin mover un dedo"
"Hermanito, no me toques la puerta que estoy en plena racacha y si me despiertas capaz te muerdo"